Cambio climático: modelo para desarmar

31 / Oct / 2010
politica-energetica


Energía a debate, Noviembre-Diciembre 2010


¿Realmente hemos llegado al fin del debate?

• Armando Páez



El Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) y Albert Arnold (Al) Gore Jr. recibieron en 2007 el Premio Nobel de la Paz por “sus esfuerzos para construir y diseminar un mayor conocimiento sobre el cambio climático causado por el hombre y sentar las bases de las medidas que son necesarias para contrarrestar ese cambio”. Meses antes, Gore recibió el Premio Oscar por el documental Una verdad incómoda, que presenta su campaña para concientizar a la gente sobre el problema.

Para muchos, el debate sobre el cambio climático ha terminado. Hay un amplio consenso en la comunidad científica: el fenómeno del calentamiento global es un hecho, su causa es fundamentalmente antropogénica, consecuencia del aumento de dióxido de carbono (CO 2 ) en la atmósfera, emitido por la creciente combustión de carbón y petróleo desde mediados del siglo XIX. También hay consenso sobre las catastróficas consecuencias que provocará un aumento de la temperatura de más de 2 ºC: tormentas más intensas, ciclones más frecuentes y poderosos, sequías, incendios, deshielo, inundaciones, elevación del nivel del mar, por lo tanto, desaparición de zonas costeras y ecosistemas, pérdida de cultivos y animales de crianza, extinción de especies, daños a la infraestructura, desplazamiento de millones de personas, hambrunas, enfermedades. Estamos ante el mayor reto de la humanidad para el siglo XXI.

Si hay consenso, ¿por qué en febrero de 2010 el climatólogo Phil Jones, director de la Unidad de Investigación del Clima de la Universidad de East Anglia e influyente miembro del IPCC, indicó a la BBC en un cuestionario que, bajo su punto de vista, el debate no ha terminado y que todavía hay mucho que debe llevarse a cabo para reducir las incertidumbres? Más aún, reconoció que desde 1995 no se ha registrado un calentamiento significativo y sí, desde 2002, un ligero enfriamiento (1) .

Es necesario añadir que Jones hizo esas declaraciones a regañadientes, semanas después de que se dieran a conocer miles de correos electrónicos (obtenidos ilegalmente por piratas informáticos) donde este científico mantiene comunicación con varios colegas, lo expresado en esos mensajes lleva a pensar en la manipulación deliberada de datos y en la divulgación de ciertos estudios y rechazo de otros para sostener la teoría del calentamiento global antropogénico. Esta situación se conoció como Climategate, la cual poco se discutió en los medios mexicanos y latinoamericanos en general. Jones fue exonerado por una comisión del Parlamento británico, algo que tampoco ha estado libre de polémica, destacando la editorial de la revista New Scientist (Nº 2769, Julio 2010): “Sin franqueza, no podemos confiar en la ciencia del clima”.

Una ciencia incómoda

Volvamos a Gore. Ciertamente su campaña contra el cambio climático lleva varios años. Su libro Earth in the balance (traducido como La Tierra en juego), publicado en 1992, es muestra de ello. Ya en esas páginas critica con fuerza y descalifica a los que cuestionan el calentamiento global, ya que “Disponemos de información más que suficiente” y hay “evidencias de que la crisis avanza de modo inexorable”. Afirma que no hay ninguna duda de que la duplicación de CO 2 producirá un aumento de la temperatura global y que este proceso nos expondrá “a la eventualidad de cambios catastróficos en los patrones climáticos generales” (2) .

Ahora bien, en 1992 también se publicó el libro Physics of climate, escrito por el geofísico y meteorólogo José Peixoto y el climatólogo Abraham Oort, donde señalan que “La reciente tendencia al calentamiento en la década de 1970 y especialmente en la década de 1980 es consistente con el calentamiento asociado con el aumento de CO 2 y otros gases. Es bueno tener en cuenta, sin embargo, que hay muchas preguntas sin respuesta, en cuanto a la importancia de otros efectos tales como cambios en la entrada de energía solar, la actividad volcánica y los aerosoles” (3) .

Mientras un político cerraba el debate sobre el cambio climático, dos científicos lo abrían: hay muchas preguntas sin respuesta. La lógica del congresista egresado de Harvard se impuso. Seguramente no leyó el borrador de la obra de Peixoto y Oort.

Sin embargo, dos décadas antes de la publicación de Earth in the balance y de que Gore se convirtiera en vicepresidente de Estados Unidos y su cruzada climática tomara más fuerza, Oort escribió sobre las incertidumbres relacionadas con el estudio del clima en un artículo publicado en 1970 por la revista Scientific American en un número especial sobre la biosfera (también editado como libro). Indica que el clima ha cambiado significativamente en el pasado y es probable que esté cambiando ahora. Señala que la forma más factible de influir sobre el clima, por medios naturales o artificiales, “Parece ser un mecanismo desencadenante que altere el balance de radiación”, es decir, que se refleje más radiación al espacio disminuyendo la disponible para calentar la atmósfera y la superficie de la Tierra, como la capa de nubes o el polvo. Concluye que “pueden imaginarse muchos medios de producir cambios en el macroclima de la Tierra”, entre ellos la proporción relativa de los gases atmosféricos, como el contenido de CO 2 (4) .

En esa misma edición, el ecólogo George Woodwell señala los beneficios del CO 2 en la vegetación y los rendimientos agrícolas (5) ; el meteorólogo Bert Bolin indica que este gas permanece en la atmósfera entre cinco y diez años —cifras muchísimo más bajas que otras estimaciones— y comparte su preocupación de que aumente su cantidad, pero no habla del calentamiento global (6) ; algo que sí hace Fred Singer, físico atmosférico, quien cuestiona la posibilidad de que el aumento de CO 2 en la atmósfera aumente la temperatura en todo el mundo: un incremento de temperatura en la superficie de la Tierra y en los niveles bajos de la atmósfera no sólo aumenta la evaporación, sino que, además, cambia la nubosidad; los cambios en la nubosidad alteran el albedo (poder de reflexión medio de la Tierra); los cambios en la nubosidad, por tanto, pueden tener un marcado efecto sobre la temperatura atmosférica y sobre el clima (7) .

Con el tiempo, Woodwell y Bolin divulgarían la teoría del calentamiento global antropogénico. De hecho Bolin fue el primer presidente del Pánel Intergubernamental sobre Cambio climático, IPCC (1989-1997), mientras que Singer mantendría su postura convirtiéndose en uno de los principales críticos del IPCC, de la teoría del cambio climático causado por el hombre y de sus catastróficas proyecciones, dirigiendo ya en la década de 2000, con el geógrafo Craig Idso, el reporte Climate change reconsidered (2009), donde se citan artículos presentados en revistas científicas que analizan: los modelos del clima mundial y sus limitaciones; factores de retroalimentación y forzante radiativo; registros de temperaturas; el tema de los glaciares, el hielo marino, la precipitación y el nivel del mar; la variabilidad solar y los ciclos del clima; el tiempo extremo; los efectos biológicos del enriquecimiento de dióxido de carbono; la extinción de especies; los efectos en la salud humana.

Apuntan Idso y Singer que las actividades humanas no son responsables del calentamiento global y que el IPCC menosprecia “La evidencia abrumadora de que, en escalas de tiempo tan largas como décadas y siglos, el Sol y efectos atmosféricos asociados con las nubes son responsables en buena medida del cambio climático del pasado” e “ignora, o trata imperfectamente, otros aspectos científicos que merecen discusión y explicación”. Es muy probable, concluyen, que el Sol sea también una causa importante del calentamiento del siglo XX y sostienen que el aumento de CO 2 es benéfico para el planeta (8) .

Los defensores de la teoría del calentamiento global antropogénico rechazan la crítica argumentando que detrás de los cuestionamientos hay intereses de grandes compañías petroleras y carboneras, las cuales se verían perjudicadas por una mayor regulación del consumo de hidrocarburos y carbón y el aumento de impuestos. Una de las organizaciones más activas en divulgar otras explicaciones sobre el cambio climático es el Instituto Heartland, con sede en Chicago, grupo de estudio abiertamente neoliberal (opuesto a la regulación de la economía), el cual ha publicado diversos escritos sobre el tema, entre ellos el reporte Climate change reconsidered, y organizado congresos (ignorados por los medios).

Es innegable que hay intereses económicos en juego (en ambas partes), pero, más allá de teorías económicas, ideologías, corporaciones, ONGs y documentales, ¿tienen validez científica los estudios que señalan las inconsistencias de la teoría del calentamiento global antropogénico? ¿La tienen los que sustentan el discurso del IPCC? ¿La tienen las investigaciones a partir de las cuales se pronostica un enfriamiento en vez de un calentamiento global para las próximas décadas como consecuencia de la menor actividad cíclica del Sol? ¿Quién decide qué es válido y qué no?

El clima (y la energía) a debate

Jones reconoció al comenzar 2010 que hay incertidumbres en el estudio del clima, como lo apuntó Singer en 2009… y en 1970. Incertidumbres que tienen relación con las debilidades de la teoría del calentamiento global antropogénico, entre ellas:

• Subestima otros factores para explicar el calentamiento de la Tierra, principalmente, la actividad solar.

• Subestima el efecto de albedo y su influencia en la disminución de la temperatura del planeta.

• No permite explicar el descenso de la temperatura registrado en años recientes (entre 1940 y 1975 y a partir de 2002) y el Período Cálido Medieval.

• No plantea los beneficios de la mayor presencia de CO 2 en la atmósfera.

En México, las universidades y el Congreso deben organizar foros y destinar recursos para intentar resolver estas incertidumbres en vez de dar por cierta una teoría que ha sido impuesta más por el cabildeo político y el alarmismo mediático —Gore— que por el debate científico. Los medios también deben abrir el debate dando espacio a información e investigadores que contradicen los supuestos y las proyecciones del IPCC. La ciencia se construye con dudas, preguntas y respuestas y más preguntas.

Es poco probable que el poder ejecutivo del gobierno federal revise su política al respecto, teniendo en cuenta los millones de dólares que recibe para invertir, supuestamente, en proyectos “para el cambio climático” y su “liderazgo” internacional para reducir las emisiones de carbono.

¿Debemos quemar más petróleo y carbón sin preocupación alguna si se demuestra (¿o acepta?) que el cambio climático es un fenómeno natural y no causado por el ser humano? Consumiremos y dependeremos de estos recursos mientras su precio lo permita. Así, el problema no es el daño (real o imaginario), sino el costo del beneficio. Son los rendimientos decrecientes y no el ecocidio lo que determinará la transición energética: Cantarell y Chicontepec, no Cancún (COP 16). Difícil la frugalidad voluntaria en la era del consumo mediatizado y el ecologismo VIP.

Corolario

Si 2010 puede ser el año más caluroso de la historia, según información que reporta el diario El Universal (9) , ¿cómo explicar las olas de frío polar —con las peores nevadas y temperaturas mínimas en muchos años— que afectaron en enero y febrero a Europa, Asia y Norteamérica y en julio a Sudamérica? ¿O hay termómetros escépticos?

Referencias

(1) BBC News, Q&A: Professor Phil Jones, [entrevista en línea], <http://news.bbc.co.uk/go/pr/fr/-/2/hi/science/nature/8511670.stm> (consulta: 13 Febrero 2010), 2010.
(2) A. Gore, La Tierra en juego. Ecología y conciencia humana, Buenos Aires, Emecé, (1992) 1993,  p. 48.
(3) J. Peixoto y A. Oort, Physics of climate, New York, American Insititute of Physics/Springer, 1992, pp. 439 y 440.
(4) A. Oort, “El ciclo de la energía de la Tierra”, en La biosfera, editado por Scientific American, Madrid, Alianza, (1970) 1972, pp. 49 y 50.
(5) G. Woodwell, “El ciclo de la energía de la biosfera”, en La biosfera…
(6) B. Bolin, “El ciclo del carbono”, en La biosfera…
(7) F. Singer, “La producción humana de energía como un proceso en la biosfera”, en La biosfera…
(8) C. Idso y F. Singer, Climate change reconsidered: 2009 report of the Nongovernmental Panel on Climate Change (NIPCC), Chicago, The Heartland Institute, 2009, p. 1.
(9) El Universal (Ciudad de México), “Primera mitad de 2010 rebasó récord de calor: NASA”, sección Ciencia [información en línea], <http://www.eluniversal.com.mx/articulos/59589.html> (consulta: 29 Julio 2010), 13 Julio 2010.



Energía a Debate es una revista bimestral de análisis y opinión
de temas energéticos, editada por: Mundi Comunicaciones, S.A. de C.V.


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