Pemex en el presupuesto 2013

La producción petrolera se ha estabilizado. Sigue siendo preponderante el peso de los ingresos petroleros en la economía nacional.

RAMSES PECH*

El presupuesto que se propone para Petróleos Mexicanos (PEMEX) en este 2013 no muestra una gran variación con la del año pasado en cuanto a la producción de crudo, que muestra estabilidad. Esto es realista porque no podemos dar un timonazo de 180 grados sobre las metas de corto a mediano plazo, pero debemos de enfatizar la conveniencia de realizar una reforma total en cuanto al rubro de energía y sobre todo en la forma de colocar a PEMEX como el motor de la económica mexicana.

Es bastante elocuente el número de veces que se menciona a Petróleos Mexicanos ó Pemex en la justificación del presupuesto. En casi todas las hojas aparece su nombre, lo cual da testimonio de que seguimos dependientes de sus ingresos y cuánto aporta de flujo de efectivo circulante en nuestra economía.

Debemos de sacar a PEMEX del presupuesto de egresos si, dejarlo como una empresa que tenga vida propia con el sentido de poder disminuir el riesgo país y así poder generar más atractivos financieros para la inversión no solo en la industria de la energía, sino en otros rubros que sean de interés social y de crecimiento económico.

Pemex sigue teniendo un peso preponderante en el PIB.  Con base en los volúmenes estimados y la evolución esperada de los precios internacionales, se prevé que los ingresos petroleros pasarán de un nivel de 7.4 por ciento del PIB en 2013 a 6.9 por ciento del PIB en 2018. La disminución en los ingresos petroleros como porcentaje del producto se debe principalmente al crecimiento de éste último, en el contexto de una plataforma de producción con un crecimiento moderado, un nivel relativamente estable en los precios internacionales y un nivel creciente en las ventas internas.

Los ingresos petroleros representan un promedio del 35% respecto a los ingresos totales del gobierno federal, en donde se tienen estos factores de riesgo:

Precio del petróleo

El precio internacional del crudo tiene efectos sobre las finanzas públicas en varios sentidos: un mayor precio por barril aumenta los ingresos por exportaciones de petróleo, pero incrementa los gastos por importación de hidrocarburos para Pemex. Se estima que un aumento de 1 dólar en el precio de la mezcla mexicana de petróleo genera un incremento de 4.3 mil millones de pesos en los ingresos, netos del efecto de las mayores importaciones.

Plataforma petrolera

La extracción de hidrocarburos determina el nivel de ingresos petroleros a través de los ingresos por producción de petróleo, y derechos y aprovechamientos por su extracción.  Se estima que una disminución en la producción de petróleo de 50,000 b/d genera una caída de los ingresos petroleros de 17.9 mil millones de pesos.

En la práctica, la inversión de Pemex y hacia Pemex no puede disminuir, debido a que el gasto de hoy día se aplicará no como inversión, sino de mantenimiento de la producción, con base en la reincorporación de reservas y de nuevos campos prospectivos para una explotación.

La evolución esperada de la producción del 2013 al 2018 dependerá del comportamiento que muestre el precio de referencia de la mezcla mexicana de petróleo y la producción, exportación, demanda e importaciones de petróleo, petrolíferos y gas natural, principalmente. El análisis realizado por la SHCP para la el precio de referencia del barril de la mezcla mexicana de petróleo arroja un precio de referencia de 84.9 dólares por barril para 2013, el cual se incrementa hasta alcanzar los 88.4 dólares por barril en 2018.

Esto se ve reflejado en donde deberá invertir Pemex para poder tener el mantenimiento de la producción objetivo para el 2013 en adelante. De esta forma, se espera que la plataforma de producción de crudo aumente de 2,550,000 b/d en el 2013 a 2,621,000 b/d en el 2018. Por otro lado, este escenario supone que la plataforma de exportación decrecerá de 2013 a 2018 en 18%, alcanzando un nivel de 972,000 b/d en 2018. Esto último como resultado de un aumento en el volumen de crudo a ser refinado en el país.

Con base en los volúmenes estimados y la evolución esperada de los precios internacionales, se prevé que los ingresos petroleros pasarán de un nivel de 7.4% del PIB en 2013 a 6.9% del PIB en 2018. La disminución en los ingresos petroleros como porcentaje del producto se debe principalmente al crecimiento de éste último, en el contexto de una plataforma de producción con un crecimiento moderado, un nivel relativamente estable en los precios internacionales y un nivel creciente en las ventas internas.

Observaciones por proyectos de inversión de PEP, 2012 vs 2011:

Area Norte:

a. Contracción de inversión en el área de Burgos (no incluye Cuenca de Sabinas, Muzquiz y shale gas) en el orden del 34%, pasando una mayor inversión a shale gas, incluyendo una mayor parte para infraestructura de condensados.


b. Contracción de inversión del 3% en Aceite Terciario del Golfo (ATG), esto generado no por la disminución de obra, sino por la reducción de costos de la perforación y terminación de pozos.

c. El área de Lakach crecerá su inversión en un 134% ante el incremento de perforación en el 2013, pasando a ser parte del área de desarrollo de campos.

d. El área de Veracruz incrementara su presupuesto y se destinará parte del mismo en la realización de infraestructura de transporte de gas.

e. Activo Poza Rica-Altamira (APRA) en su conjunto presenta un incremento de presupuesto del 15%.

Area Sur:

a. Incremento del 5%.

b. La mayor parte del incremento se destinará a la zona de los campos de Bellota-Chinchorro, Cárdenas y Carmito.

c. La actividad de la perforación y terminación de pozos estará basada en un 80% en rocas del Terciario.

Area Marina:

a. Reducción en el presupuesto por segundo año consecutivo en Cantarell, en un 25%.

b. Contracción del 2% en Ku-Maloob-Zaap ante la caída de este campo en el 2012.

Se debe mejorar la forma en que PEMEX interactúa en la economía y en el crecimiento del país, además deberán considerar todos los involucrados en la creación de la ley de ingresos y presupuesto de egresos que no es una forma de poder, sino de trascender con la planeación de mediano a largo plazo en una forma de administración de los recursos con que contamos. Además, se requiere una política hacendaria y fiscal de fondo que ayude a minimizar las cargas fiscales a los inversionistas para generar más valor y la reducción del riesgo país.


*Ingeniero químico y master en Business Administration (MBA). ([email protected]).

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