Los precios del gas natural en Europa podrían regresar en el corto plazo a niveles que generen menos presión, debido a la rápida reacción de Estados Unidos para cubrir el desabasto proveniente de Rusia, asegura Norbert Rücker, jefe de Economía e Investigación de Next Generation el banco suizo Julius Baer.
Los mercados europeos de gas natural volvieron a la crisis con las conmociones posteriores a la interrupción prolongada de una instalación de exportación clave de Estados Unidos y el anuncio de Rusia de que reducirá los flujos de gas provocaron el aumento de más de 50 por ciento de los precios en los últimos días.
La interrupción de Rusia está relacionada con el trabajo de mantenimiento en las estaciones de compresión y los retrasos en las entregas de equipos clave debido a las sanciones, lo que paraliza significativamente los flujos en más de 50 por ciento.
“Los temores de escasez acechan al mercado, pero el riesgo de que Europa se quede sin gas es menor desde nuestra perspectiva. Las importaciones récord de los últimos meses de suministros vía marítima y principalmente de EE.UU. restauraron rápidamente el almacenamiento a niveles normales. Con una demanda estacionalmente baja, los inventarios seguirán acumulándose, a pesar de la interrupción parcial de Rusia, y deberían durar hasta fines del invierno o principios de la primavera del próximo año”, mencionó Norbert Rücker.
Lo más importante es que hay varias variables y los patrones de autocorrección observados en los últimos meses permanecen activos. Si los precios de Europa siguen siendo “correctos”, seguirán llegando cargamentos marítimos, adelantó el analista.
Debido a la mala racha económica de China y las mejoras sustanciales en la disponibilidad de carbón, es probable que Asia en general sea un competidor menos para los suministros. El nivel de precios “correctos” no es absoluto sino relativo y depende de los costos de los suministros de combustible alternativo, que para las centrales eléctricas es en gran parte carbón.
La disponibilidad global de gas natural probablemente mejorará, a pesar de la interrupción parcial de Estados Unidos.
Otra terminal estadounidense está incrementando sus operaciones. Noruega, Israel y Egipto parecen estar listos para ofrecer más cargamentos a finales de este año. Los problemas nucleares de Francia deberían aliviarse, revirtiendo parte de la actual demanda adicional de gas. Los altos precios deberían continuar deprimiendo la demanda.
“Si la interrupción de flujos desde Rusia persiste, probablemente será una decisión operativa y política. Sin embargo, una reducción duradera de los flujos significa que el almacenamiento interno ruso probablemente se agotará para el otoño, lo que obligará al país a reducir la producción y correrá el riesgo de sufrir daños a largo plazo en su infraestructura. Europa tiene un comodín temporal, revivir los antiguos yacimientos de gas holandeses. Sin embargo, las políticas energéticas de Europa siguen siendo desconcertantes”, dice el especialista de Julius Baer.
El mandato de llenar el almacenamiento en un mínimo de 80 por ciento parece destinado a agravar la estrechez del mercado y los picos de precios en las condiciones actuales. Las medidas alternativas, como la subasta de reservas de almacenamiento, probablemente habrían tenido un impacto menos adverso en los precios.
“Para el petróleo, es probable que Europa elija el embargo, más dañino que la imposición de aranceles punitivos. Estamos monitoreando la situación, pero mantenemos nuestras posiciones y precios objetivo sin cambios por ahora”, advierte.