La energía es uno de los cuellos de botella que podrían afectar la integración de México en la región de América del Norte en el marco del TMEC, fue uno de los hallazgos de las consultas públicas.
Este lunes, la Secretaría de Economía bajo el mando de Marcelo Ebrard Casaubón dio a conocer el Resultado de las Mesas de Consulta Pública para la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC).
De acuerdo con el documento, el renglón de la energía y los hidrocarburos ocupó el tercer lugar de mayor preocupación dentro de los temas consultados con un 6.9 por ciento de participación, solo por debajo de Farmacéutica, dispositivos médicos y cosméticos con 7.3 por ciento y Logística con 11.4 por ciento.
Para la integración, quienes participaron en las mesas expresaron su preocupación por contar con disponibilidad suficiente y estabilidad en el suministro de energía, especialmente limpia.
“En el norte y el Bajío, la discusión gira en torno a precios, disponibilidad y estabilidad del suministro eléctrico para sostener la competitividad de la manufactura. En el sur, el enfoque está en cómo la energía —especialmente la limpia— puede detonar desarrollo regional, atraer inversión y generar empleo”, expuso el documento.
La logística y la infraestructura también contaron dentro de los potenciales cuellos de botella, sumado al capital humano y la movilidad laboral.
30 sectores consultados
En las Mesas organizadas por la dependencia federal, los temas del TMEC fueron agrupados en 30 sectores y las consultas también se realizaron por estados de la Federación.
“En algunos casos, la agrupación respondió directamente a la estructura del TMEC; por ejemplo, en el sector salud se integraron las industrias farmacéuticas, de dispositivos médicos y de cosméticos, debido a que estos subsectores del sector salud son los contemplados en los anexos sectoriales del Tratado. En otros casos, se emplearon criterios de vinculación económica y cadenas de valor, agrupando subsectores altamente interdependientes, como en el caso del sector de Tecnologías de la Información y Comunicaciones (TICs)”, detalló la Secretaría.
Los sectores fueron:
- Acero y aluminio
- Aeroespacial y aeronáutica
- Agrícola
- Agroindustria
- Autopartes y llantas
- Bebidas y alimentos procesados
- Cemento, vidrio y cerámica
- Economía circular
- Economía social
- Electrónica
- Energía – hidrocarburos y electricidad
- Farmacéutica, dispositivos médicos y cosméticos
- Ganadería, cadenas pecuarias y pesca
- Inmobiliario y construcción
- Industrias creativas
- Leche, lácteos y derivados
- Logística
- Manufacturas eléctricas
- Minería
- Muebles y papel
- Plásticos y juguetes
- Productos metálicos, metalmecánica y derivados
- Química
- Servicios financieros
- Servicios profesionales y empresariales
- Textil, calzado y vestido
- TICs
- Turismo
- Vehículos ligeros
- Vehículos pesados
Principales preocupaciones
Los Resultados de las Mesas arrojaron, además, que entre las principales preocupaciones sectoriales se identificaron la persistencia de medidas unilaterales impuestas por Estados Unidos bajo la Sección 232 del Trade Expansion Act de 1962, que permite aplicar aranceles por motivos de “seguridad nacional”; la competencia desleal derivada de la triangulación comercial; la falta de homologación normativa en temas técnicos, sanitarios y ambientales; y la dependencia de insumos críticos no producidos en América del Norte.
Asimismo, destacó que los sectores también subrayaron la importancia de avanzar en infraestructura energética y logística, así como de impulsar la transición hacia una matriz energética limpia y estable.
Aunado a lo anterior, los sectores industriales coincidieron en que la certeza jurídica, la disponibilidad de energía y la cooperación tecnológica trilateral son pilares fundamentales para consolidar la competitividad de América del Norte.
Respecto a los estándares técnicos prioritarios para la revisión del TMEC, prevista para el próximo primero de julio, aparecen los criterios técnicos de suministro y confiabilidad y reglas técnicas para gas y petroquímica.
Competitividad
Para impulsar la competitividad de México en la integración regional, los sectores consultados insistieron en la necesidad de impulsar la infraestructura energética en el país.
Plantearon que la ubicación estratégica de México representa una ventaja competitiva para la relocalización de cadenas productivas, pues permite tiempos de respuesta rápidos y acceso preferencial a los mercados de Estados Unidos y Canadá.
Sin embargo, advirtieron que esta posición debe complementarse con el fortalecimiento de la proveeduría nacional, la infraestructura energética y la capacidad logística, para evitar un proceso de deslocalización de inversiones.
“Los distintos sectores coinciden en que el desarrollo sostenible no puede seguir posponiéndose. Es fundamental promover la innovación, la transición energética y la formación de capital humano especializado para consolidar un modelo productivo sustentable”, añadió.
A nivel estatal, los estados de Tabasco, Tamaulipas y Sonora subrayaron la relevancia del Capítulo 8 como garantía de soberanía, pero coincidieron en la necesidad de establecer un marco de transición ordenada hacia energías limpias, con reglas claras para la participación de los particulares y cooperación trilateral.
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