Saludándolos nuevamente desde tierras texanas, bastante acongojado con el trabajo y las interminables juntas explicando los movimientos geopolíticos al empresariado, más específico sobre temas energéticos que estamos viviendo en nuestro barrio llamado planeta Tierra.
El tema del conflicto en Medio Oriente, con Irán y en este caso con el estrecho de Ormuz, sobre el paso de los millones de barriles que cruzan por esta vía, es de gran relevancia mundial. Apenas hace unas cuantas horas nos enteramos que un buque con dos millones de barriles de petróleo iraní a bordo ha navegado por el estrecho de Ormuz, sumándose a, al menos, otros cinco buques que transportan petróleo a Asia desde el 28 de febrero, según datos de rastreadores de barcos publicados el martes por agencias norteamericanas.
Si bien es cierto que hay ganadores y perdedores en todo conflicto, las compañías de petróleo y gas de Texas obtendrán mayores ganancias debido a la guerra con Irán, pero al mismo tiempo estos precios altos sostenidos podrían desencadenar una recesión global y una inflación enorme en EEUU, un tema muy delicado entre los votantes del país norteamericano.
Los texanos que trabajan en la industria petrolera saben que una guerra en Medio Oriente es buena para los negocios, incluso si es mala para los consumidores estadounidenses.
No se puede culpar a los productores de petróleo y gas por ello, ya que ofrecen un producto en venta y los mercados globales determinan los precios. Las guerras en el extranjero son una ganancia inesperada porque los precios suben mientras que los costos de producción, como sucede en la Cuenca Pérmica, se mantienen sin cambios.
“Las guerras en el extranjero son una ganancia inesperada porque los precios suben mientras que los costos de producción, como sucede en la Cuenca Pérmica, se mantienen sin cambios”.
Con los nuevos ataques en Oriente Medio durante el fin de semana, en mis paradas en las gasolineras del estado texano y sacando cuentas, nos hemos percatados del incremento del precio del petróleo por encima de los 100 dólares por barril por primera vez en años. Los mercados de combustibles se están recalibrando rápidamente ante el riesgo de una interrupción prolongada del suministro global.
Como resultado, los precios de la gasolina en muchos estados, además de Texas, podrían llegar a subir entre 25 y 60 centavos por galón esta semana, y los mercados que se adaptan al ciclo de precios podrían experimentar subidas incluso hoy mismo.
El diésel podría subir aún más bruscamente, con posibles aumentos de entre 40 y 75 centavos por galón a medida que los mercados mundiales de destilados reaccionen.
Si bien la situación sigue siendo muy inestable, los consumidores ya están empezando a sentir el impacto a medida que los mercados energéticos se adaptan a esta repentina escalada.

En la foto, un cartel muestra los precios de la gasolina mientras se repostan vehículos en la gasolinera Crockett Fuel and Market, en California. (Bloomberg/David Paul Morris).
Un estudio hecho por la agencia de calificación S&P Global Ratings menciona de manera detallada sobre algunos de los efectos que han iniciado en EEUU:
- Precios del petróleo y gasolina: Los precios de la gasolina ya han mostrado incrementos significativos (46 centavos más por galón en una semana). Se anticipa que el barril de petróleo podría mantenerse en niveles elevados si la crisis se prolonga, presionando el índice de precios al consumidor (IPC).
- Aumento de la inflación: Las proyecciones sugieren que la inflación podría aumentar del 2.4 % en enero a un 3 % o incluso 3.7 % si el conflicto se mantiene por tres meses.
- Impacto en la Reserva Federal: Un repunte inflacionario forzaría a la Fed a cambiar su política de reducción de tasas de interés.
- Economía general: Se espera un impacto negativo en el gasto del consumidor y un aumento en los costos de producción, lo que podría llevar a un escenario de estanflación (bajo crecimiento con alta inflación).
- Mercados financieros: Se ha observado una caída en el índice S&P 500 y un aumento en los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años, reflejando el temor a un shock de oferta.
Pese a ello, los precios del petróleo siguen subiendo y productores como Arabia Saudita y Rusia están muy activos en mover sus alfiles en este conflicto. Las aseguradoras están anulando las coberturas de los buques que atraviesan la zona de conflicto y todo apunta a que las escoltas militares tardarán en ponerse en marcha. Mientras los flujos no se reanuden con normalidad a través del Estrecho de Ormuz, la prima de riesgo geopolítico seguirá apuntalando los precios en niveles altos.
Una de las premisas es producir más petróleo y energía en Europa, pero también de forma más limpia. El 4 de marzo, la Comisión Europea presentó su Ley de Aceleración Industrial (IAA), un texto diseñado para revitalizar la industria del continente y promover la transición ecológica. El concepto “Hecho en Europa” ya genera debate entre los Estados miembros.
La Unión Europea (UE) se enfrenta a un gran reto: reindustrializar a los países miembros respetando los objetivos de cambio climático. Ante la competencia china y el deseo de utilizar productos bajos en carbono, los 27 Estados miembros deben convencer a las empresas para que inviertan. En este contexto, Bruselas pretende acelerar la recuperación industrial. Este delicado equilibrio está siendo abordado por la Comisión y su proyecto de Ley de Aceleración Industrial, presentado el 6 de marzo. ( link: https://ec.europa.eu/commission/presscorner/detail/es/ip_26_515k )

El petróleo se dispara mientras el conflicto en Irán sacude al mercado.Torres de craqueo en una refinería en Bandar Abbas, Irán.(Ali Mohammadi).
El objetivo es ambicioso: aumentar la participación de la industria manufacturera en el PIB de la Unión Europea hasta el 20 % para 2035 (frente al 14,3 % actual). “Se trata, por tanto, de una estrategia destinada a apoyar el crecimiento económico, la prosperidad y la seguridad a largo plazo”, declaró la Comisión de Energía en un comunicado de prensa. Basado en el informe Draghi, el proyecto de ley pretende introducir requisitos de descarbonización y origen de los productos para la apertura de los mercados de contratación pública y la concesión de ayudas financieras públicas.
Varios sectores estratégicos se ven afectados, como la automoción, el acero, las farmacéuticas, el aluminio, el cemento y las tecnologías de cero emisiones netas (energía solar, energía nuclear, baterías, etc.). La Comisión antes mencionada también se reserva el derecho de ampliar el programa a otros sectores de alto consumo energético, como el químico. La UE establecería entonces los umbrales de producción “Hecho en Europa”: un vehículo eléctrico debería tener un mínimo del 70 % de fabricación europea (excluyendo las baterías) para poder optar a las ayudas presupuestales. El umbral se reduciría al 25 % para el aluminio y el cemento, un punto neurálgico que México debe de poner atención, pero ese tema lo trataremos en otro artículo.

Cartel de precios en una gasolinera, a 4 de marzo de 2026, fotografía tomada por BBC.
Hace unos días antes del inicio en Medio Oriente en la Comisión se discutía el tema de erradicar el uso del gas ruso donde Stéphane Séjourné, vicepresidente ejecutivo de la Comisión de Energía de la UE, había declarado sobre el proyecto también propone procedimientos de autorización más rápidos para proyectos industriales, zonas industriales dedicadas a tecnologías limpias y controles a la inversión extranjera. Esta directiva, menciona el vicepresidente Séjourné, “estimulará la fabricación, desarrollará empresas y creará empleos en la UE, apoyando al mismo tiempo la adopción por parte de la industria de tecnologías más limpias y preparadas para el futuro”, según la Comisión Energética de la Unión Europea.
La propuesta debe ahora ser debatida por el Parlamento y los Estados miembros. Se prevé que las negociaciones sean difíciles: a Francia, que en general apoya el texto, se le suman Italia y España. Por otro lado, Alemania defiende los intereses de terceros países como el Reino Unido y Estados Unidos, que podrían verse perjudicados por estas medidas. China, principal objetivo de esta ley, podría intentar persuadir a la UE para que suavice su postura, como han notado es un tema técnico, económico, geográfico, estratégico y además POLITICO.
Las diferentes posturas entre los miembros de la UE mencionan que “No es suficiente”, ya que algunos países independientemente de prodigar el slogan de #HechoEnEuropa, no acaban de entender que el tiempo y la vida ha alcanzado a toda Europa.
El Estrecho de Ormuz, una vía fluvial perfectamente ubicada y crucial del Golfo por donde pasa aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo, ha quedado prácticamente cerrado como consecuencia de la guerra.
A pesar de las palabras del presidente Trump de que la guerra ha concluido, hemos estado en análisis permanente de las cifras de las calificadoras y los mercados globales donde muchos coincidimos en que, si esto se prolonga, no solo se verán afectados los precios de la energía a nivel global, sino toda la vida en este barrio tan surrealista donde vivimos.
Cabe resaltar para nuestros lectores que el precio del petróleo es un indicador clave que afecta las economías de todo el mundo por toda la manufactura que lo rodea.
Las economías importadoras de petróleo, como China e India, se benefician de los precios más bajos, ya que disminuyen los costos de los combustibles y mejoran la competitividad de sus industrias. Sin embargo, los precios más bajos pueden tener efectos negativos en los productores de petróleo de alto costo, como los productores de crudo de esquisto en los Estados Unidos, que enfrentan márgenes de ganancia más estrechos. Esto puede, en última instancia, desalentar la inversión en nuevas producciones, lo que puede generar un déficit de suministro en el futuro.
El tema del incremento o decremento de la producción ayuda a mitigar las preocupaciones sobre posibles interrupciones en el suministro de petróleo debido a factores geopolíticos, como las sanciones a Irán o las dificultades de producción en Venezuela. Esto contribuye a la estabilidad del mercado y controlar hasta cierto punto el tan aterrador tema como lo es la INFLACIÓN, ya que asegurando que el petróleo siga fluyendo a los mercados internacionales de manera constante y sin contratiempos tendremos un balance medianamente aceptable.
Bibliografía:
https://www.spglobal.com/spdji/es/indices/equity/sp-500/#overview
https://commission.europa.eu/resources/statistics/economic-forecasts-and-trends_es
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