Saludándolos con gusto y desvelado por los cambios de horario desde el país que reitera en innumerables ocasiones que inventó el soccer. Lo menciono por los tiempos mundialistas, pero Londres siempre tiene mil atractivos, pero no nos desviemos de tema.
Estando en juntas de consejos y tertulias con colegas del sector, recordé la cantidad de ocasiones en que personas que no están familiarizadas con el tema energético me comentan: “He leído, pero no me queda muy claro todo lo que escribes”, así que estos párrafos van dedicados a todos aquellos que se esfuerzan en entender este sector tan técnico. Espero de antemano haber podido llevarlos a dar un paso más para descifrar esta ecuación.
Un aspecto que me ha llamado la atención es el tema de la especulación en la energía como andamiaje de la economía mundial y NO ES PARA MENOS; es decir, el trilema energético consiste en equilibrar tres dimensiones fundamentales de la sostenibilidad energética: seguridad energética, equidad energética (accesibilidad y precio) y sostenibilidad ambiental (descarbonización).
A cada hora sale el representante de un país, un banquero, un empresario, hasta un influencer para dar su opinión; por ende, nos damos cuenta que las transiciones energéticas a nivel mundial son cada vez más dinámicas, emergentes y autoorganizadas, al igual que las bandadas de pájaros. Cada pájaro reacciona a sus vecinos y al entorno, creando formaciones en constante evolución que pueden variar de un momento a otro, pero que se rigen por las mismas reglas básicas.
Las transiciones energéticas siguen patrones similares, con algunos factores unificadores “como la preocupación por el clima, los avances tecnológicos y los imperativos sociales” que dan forma a innumerables variaciones regionales, según las condiciones políticas, económicas y culturales en cada parte del planeta.
“Estamos mucho mejor preparados que en 2022 gracias a unas decisiones políticas colectivas, los esfuerzos coordinados de diversificación y la aceleración del empleo de energía autóctona. No obstante, es clara nuestra exposición a un mercado mundial volátil y debemos cerciorarnos de actuar inmediatamente”.
Dan Jørgensen
(Comisario Europeo de Energía y Vivienda)

Fuente: Equinor
Las perspectivas a largo plazo sobre la evolución de los mercados energéticos mundiales suelen ser muy difíciles. Con la publicación del informe Perspectivas Energéticas de este año lo son aún más, dado que los mercados globales y la geopolítica están experimentando cambios drásticos con consecuencias impredecibles a corto y largo plazos. Las prioridades políticas que afectan a los mercados energéticos mundiales se alejan cada vez más de la descarbonización y se centran en la asequibilidad y la seguridad del suministro energético. Además, el impacto a corto plazo de los conflictos comerciales y las nuevas reglas del juego en la geopolítica es prácticamente imposible de predecir.
“El panorama geopolítico y los conflictos comerciales demuestran claramente que no existe la cooperación global necesaria para una transición energética alineada con el Acuerdo de París”.
Eirik Wærness
(Economista en Jefe EQUINOR)
Dejo algunos de los datos recabados por parte WORLD ENERGY COUNCIL:
- El equilibrio de prioridades dentro de la transición energética influirá en la demanda energética mundial, la matriz energética y, en última instancia, en las emisiones.
- La demanda total de energía primaria se ve afectada tanto por el crecimiento económico como por la evolución del sistema energético.
- La demanda máxima de combustibles fósiles se produce hacia finales de la década de 2020 en Walls y Silos, pero llega más tarde en Plazas.
- Las mejoras en la eficiencia conllevan reducciones netas en el consumo de energía para 2050 en algunos sectores.
- La demanda de líquidos se ve debilitada por los vehículos eléctricos, pero crece en los sectores petroquímico y de transporte no vial.
- La demanda mundial de gas es muy sensible a las restricciones comerciales y a la interdependencia energética.
- Si bien tanto el gas como los líquidos se comercializan a nivel mundial, la demanda de gas es más sensible, ya que se ve afectada por la demanda de electricidad y puede sustituirse más fácilmente por otras fuentes de energía.
- La electricidad cubrirá una mayor proporción del consumo final de energía.
- El factor clave para la transición energética es el crecimiento de la electricidad descarbonizada.
- Los vehículos eléctricos son cada vez más asequibles y accesibles, pero su adopción depende de las políticas climáticas, las restricciones comerciales y el gasto de los consumidores.
Los cambios drásticos de política y las oscilaciones del péndulo político provocan un estancamiento en lugar de hacer avanzar a la humanidad.
- No existe una fórmula mágica para el progreso. Hace unas semanas se publicó y discutió en todo el planeta que varias naciones sacarían al mercado sus reservas estratégicas para asimilar los costos de mercado del precio del barril del oro negro y poder matizar la tenebrosa inflación, mencionando cifras significativas, pero usted en verdad, ¿le gritaría a todo el mundo cuánto dinero tiene exactamente escondido en su colchón? Las transiciones energéticas no son simples, rápidas, ni fáciles, ni baratas; ni tampoco son meros cambios tecnológicos en la oferta. La magnitud y el alcance de los sistemas energéticos mundiales a menudo se malinterpretan, como el costo de la energía eléctrica, ya que en México se ha adoptado que el aumento de las tarifas eléctricas desde 2019 por la citada inflación y no por el costo de producción. Las transiciones energéticas son procesos complejos, no lineales y socialmente complicados. Alcanzar las emisiones netas cero es un hito esencial, pero no el destino final.
“Los precios son importantes no porque el dinero se considere esencial, sino porque los precios son portadores rápidos y eficaces de información a través de una vasta sociedad en la que hay que el conocimiento fragmentado debe ser coordinado”.
Thomas Sowell

Fuente: Le Pariesien
La meta de satisfacer constantemente la creciente demanda de energía al tiempo que se abordan las dimensiones sociales de la energía (cómo viven, producen, se mueven, comen, se calientan, se enfrían y trabajan las personas) ha sido el mayor punto ciego en todos los debates sobre la transición hacia un sistema energético con cero emisiones netas.
La verdadera transformación reside en cómo y por qué se utiliza la energía. Todos seguimos aprendiendo a satisfacer la demanda y a impulsar la transición energética en distintos lugares.
“La verdadera transformación reside en cómo y por qué se utiliza la energía”.
En estos momentos, aquí en el Reino Unido, existe un vacío en el diálogo de liderazgo inclusivo e intergeneracional sobre cómo afrontar las transiciones energéticas en un mundo fragmentado y con múltiples desafíos. Todos, hasta los escépticos, perciben el cambio en este tema tan delicado. La transición energética global está pasando de una fase de optimismo tecnológico a una de gestión de sistemas.
Las opciones más sencillas para añadir suministro de energía renovable ya se han tomado en gran medida.
Lo que queda son decisiones más difíciles que implican verdaderas disyuntivas entre seguridad energética, asequibilidad y sostenibilidad ambiental, los intereses e inversiones son por un mal necesario por así decirlo.

Fuente: World Energy Council
Una de las preguntas que más énfasis recibo de personas que no están familiarizadas con el tema es ¿Por qué necesitamos encontrar más petróleo y gas? Una de las tantas respuestas les doy es que es muy difícil predecir el futuro con certeza, pero se espera que la población mundial aumente, que más personas en todo el mundo mejoren su nivel de vida, que el crecimiento económico continúe y que la demanda energética general aumente inevitablemente. Incluso con medidas de eficiencia energética, se prevé que esta tendencia se mantenga.
Aunque se han logrado avances significativos en el desarrollo de fuentes de energía renovables, como la eólica y la solar, el petróleo y el gas siguen siendo las principales fuentes de energía para la mayor parte del transporte, la calefacción y la generación de electricidad en el mundo.
Dado que la producción de los pozos de petróleo y gas existentes disminuye a medida que se agotan, los suministros de los yacimientos actuales no pueden satisfacer la demanda por sí solos. Si no exploráramos en busca de más recursos, se producirían graves escaseces de energía.
Esto significa que se necesitan exploraciones e inversiones continuas para garantizar la seguridad energética. En los últimos años, hemos visto cómo incluso perturbaciones moderadas en el suministro de energía pueden provocar fuertes aumentos de precios y problemas de abastecimiento. El objetivo de alcanzar el objetivo climático de limitar el calentamiento global a muy menos de 2 °C, también será necesario un crecimiento exponencial de la electrificación, las energías renovables y el establecimiento de nuevas cadenas de valor como la captura y el almacenamiento de carbono (CCS/CCUS) y el hidrógeno.
No me gusta enunciar en congresos o presentaciones hechos idealistas, sin embargo, en esta ocasión mencionaré que impulsar las grandes transiciones y lograr que funcionen conjuntamente energía, data y finanzas globales, no se puede conseguir simplemente desatando la innovación o mediante negociaciones comerciales. Se trata de ecosistemas interdependientes de influencia e inercia, de los que dependen todas las sociedades energéticas modernas y conectadas, lo queramos o no.
Los avances hacia un futuro energético mejor implican la creación conjunta de sistemas alternativos que tengan raíces locales y regionales, sean culturalmente relevantes y equitativos entre generaciones.
Bibliografía:
https://www.worldenergy.org/about-us/annual-reports
https://energycouncil.com/event-speakers/eirik-waerness/
https://energy.ec.europa.eu/index_en
https://www.leparisien.fr/international/
Las opiniones vertidas en la sección «Plumas al Debate» son responsabilidad exclusiva de quienes las emiten y no representan necesariamente la posición de Energía a Debate, su línea editorial ni la del Consejo Editorial, así como tampoco de Perceptia21 Energía. Energía a Debate es un espacio informativo y de opinión plural sobre los temas relativos al sector energético, abarcando sus distintos subsectores, políticas públicas, regulación, transparencia y rendición de cuentas, con la finalidad de contribuir a la construcción de una ciudadanía informada en asuntos energéticos.
Transporte y Logística
Tecnología e Innovación
Sustentabilidad
Responsabilidad Social
Crisis Climática
Pobreza Energética
Revista

Infografías















