A pesar de haber recibido 1.88 billones de pesos en apoyos del Gobierno Federal desde 2019, Petróleos Mexicanos (Pemex) mantiene un crecimiento marginal en su producción de hidrocarburos líquidos, lejos de alcanzar las metas oficiales y expuesta a la declinación acelerada de sus campos maduros, señala un análisis del IMCO.
Ocho años después de haber iniciado el programa para su fortalecimiento financiero, de la mano de la Cuarta Transformación, la petrolera estatal continúa dependiendo fuertemente del erario para cubrir sus obligaciones operativas y financieras.
De acuerdo con un reporte del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), entre enero de 2019 y junio de 2026, Pemex ha recibido un total acumulado de 1.88 billones de pesos por parte del Gobierno Federal, distribuidos en tres rubros principales.
El primero de ellos, que representa prácticamente 80% del total, son las aportaciones de capital. Este apartado representa 1.49 billones de pesos en el periodo de referencia, y durante los primeros seis meses de 2026, el Gobierno Federal le otorgó 100.4 mil millones de pesos en aportaciones de capital, un incremento del 6.2% respecto a los 94.5 miles de millones del mismo periodo de 2025.
En segundo término, la petrolera recibe estímulos fiscales que hasta el momento suma 326 mil millones de pesos, acreditados a través del Derecho de Utilidad Compartida, que desapareció en marzo de 2025, tras su derogación.
Un tercer apartado es el de “otros apoyos”, que suman 61.7 mil millones de pesos e incluyen el cobro anticipado de pagarés federales, y un apoyo del Fondo Nacional de Infraestructura que se destinó a la compra de 49% de las acciones de la refinería Deer Park, en Texas.
Ineficiencia operativa: millonarios recursos, avances marginales
Pese al enorme apoyo de recursos públicos, los resultados operativos reflejan una limitada eficiencia para incrementar sustancialmente la producción de hidrocarburos líquidos (petróleo crudo y líquidos del gas).
En este sentido, BBVA señaló que si bien la empresa acumula cinco trimestres consecutivos de aumento en la producción de hidrocarburos líquidos en la comparación secuencial, en el segundo trimestre del año apenas logró un incremento de 6.2 mil barriles diarios.
Incluso con el freno a la caída en la producción, se mantiene abierta una de aproximadamente 140 mil barriles diarios para alcanzar la meta sexenal de 1.8 millones de barriles diarios.
BBVA subraya que para alcanzar los niveles requeridos, Pemex debe resolver tareas históricamente postergadas: revertir la declinación de campos maduros clave como Cantarell o Ku Maloob Zaap e incrementar sustancialmente la inversión en exploración y desarrollo de nuevos yacimientos.
Sin embargo, organismos internacionales como la Agencia Internacional de Energía (AIE) prevén que la falta de recursos suficientes —tanto públicos como privados— y el agotamiento de los activos maduros llevarán a México a convertirse en un importador neto de petróleo hacia el año 2030. La entrada en operación de proyectos mixtos como el campo Trion (previsto para 2028 en asociación con Woodside Energy) podría resultar insuficiente si Pemex no logra convertir las transferencias de dinero público en una producción eficiente y sostenible.
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