Unos 2.5 gigawatts (GW) de capacidad instalada requerirán en conjunto los 103 parques industriales que están contemplados en el Plan México del gobierno federal, de acuerdo con estimaciones de la Asociación Mexicana de Parques Industriales (AMPIP).
De acuerdo con el Plan, al 2030 se habrán construido estas instalaciones que se sumarán a los 500 que ya operan en el país, mismos que tendrán una demanda de energía por alrededor de los 13.2 GW adicionales al cierre de 2025.
En su mayoría, estas instalaciones estarán destinadas a sectores de manufacturas, como la automotriz, la aeroespacial, la electrónica y de dispositivos médicos, así como de logística.
Según el organismo, 90 por ciento de estos complejos industriales cuenta con suministro básico, de manera que el fortalecimiento de las redes de distribución y transmisión será determinante para acompañar este ritmo de expansión industrial.
Autoconsumos, estratégicos
En ese contexto, los esquemas de generación en sitio bajo la modalidad de autoconsumo –que comprende a las centrales eléctricas con una capacidad igual o mayor a 0.7 MW–, adquieren un papel estratégico, al aliviar la presión sobre la red eléctrica, permitiendo que ésta funcione como un complemento del suministro, y no como la única fuente de abastecimiento, estimó la empresa Enlight.
Explicó que la reciente publicación del Reglamento de la Ley del Sector Eléctrico (RLSE) brinda mayor claridad jurídica para la implementación de estos esquemas, estableciendo definiciones y condiciones más precisas que permiten a los usuarios industriales participar activamente en la generación de su propia energía, fortaleciendo la planeación energética de nuevos desarrollos y complejos industriales existentes.
Indicó que entre los elementos más destacados del Reglamento, se encuentra la incorporación formal de las figuras de Usuaria de Autoconsumo, que se refiere a la persona física o moral, que satisface total o parcialmente sus necesidades eléctricas a través de la energía generada en sitio, y Grupo de Autoconsumo, que permite que dos o más usuarias compartan la energía producida a través de una red particular, aun cuando no formen parte de un mismo grupo empresarial.
Bajo estos esquemas, concluyó, los parques pueden garantizar la continuidad operativa de las empresas que albergan mediante el consumo de la energía generada en sitio y el uso de la red pública como complemento al suministro; o bien, a través de un esquema de operación completamente autónomo, sin conexión física a las redes de transmisión o distribución (modo isla).
Microrredes y baterías
La empresa de energía renovable también destacó las microrredes industriales que favorecen que los complejos productivos gestionen localmente su generación, consumo y respaldo energético.
Enlight detalló que este tipo de sistemas se compone, en primer lugar, de la generación en sitio a partir de fuentes renovables como la solar fotovoltaica, reduciendo la dependencia del suministro externo y favoreciendo la participación de energía limpia en la operación industrial.
Del lado de las baterías, dijo que se incorporan sistemas de almacenamiento de energía en baterías (BESS, por sus siglas en inglés) que aportan estabilidad al suministro y permiten cubrir picos de demanda o mantener la continuidad operativa ante cortes totales en el suministro eléctrico. Finalmente, integran plataformas de control y monitoreo inteligente, capaces de responder de manera dinámica a las necesidades energéticas de la planta.
Por ello, la adopción de estas soluciones trasciende la optimización de costos operativos y se consolida como un factor clave para fortalecer la seguridad energética, la resiliencia operativa y la confiabilidad del suministro, al tiempo que impulsa una transición ordenada hacia esquemas de producción más limpios que acompañen el crecimiento sostenido de la actividad industrial.
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