Las petroleras privadas que tienen participación en el sector hidrocarburos nacional están a la espera de los detalles de los contratos mixtos que regirán los proyectos de exploración y producción conjuntos con Petróleos Mexicanos, coincidieron líderes de la industria en el foro “Plan Energético Nacional, Perspectivas y Estrategias”, que se realizó en el Senado de la República.
Durante el panel “Esquemas de participación privada en upstream”, Alberto de la Fuente, presidente de la Asociación Mexicana de Empresas de Hidrocarburos (AMEXHI), comentó que es urgente que se definan los modelos de contrato de proyectos mixtos que regirán el trabajo conjunto con Pemex, pues se requiere certeza para presentar proyectos ante los Consejos de Administración de las empresas para que respalden el desarrollo de proyectos.
En su participación, Alejandra León, directora asociada de Estrategia y Desarrollo de Negocios para Latinoamérica de S&P Global, consideró que el andamiaje de contratos a nivel mundial es muy amplio, por lo que la certeza es fundamental.
En este sentido consideró que la legislación energética requiere esclarecer quién llevará la mano en la gobernanza de los contratos mixtos, quién decidirá las compras de proveeduría, a quién se venderá el hidrocarburo, entre otros factores. “Hay que saber esos detalles para poder tomar una decisión”, dijo.
En su participación, Fluvio Ruiz, profesor asociado del CIDE, consideró que con el cambio en el modelo de contratos de Pemex, la empresa tendrá mayor protagonismo al momento de hacer sus alianzas.
Esto le permitirá a la empresa planear sinergias de mediano y largo plazo, y no sólo “paliar dificultades financieras”.
“El nuevo marco jurídico puede estabilizar a Pemex”, comentó el especialista.
Resultados en el modelo anterior
En el panel también participó Giorgio Guidi, director general de Eni México, quien destacó los grandes resultados de la petrolera en el área 1, bajo el modelo de licitación.
El directivo recordó que Eni ha invertido más de cinco mil millones de dólares en el desarrollo de esa área contractual, y generó más de mil 200 millones de dólares en contraprestaciones para el Estado.