A pesar de ser la base operativa que permite al resto de las industrias producir y generar empleo, el suministro de electricidad, agua y gas es uno de los sectores que menos ha avanzado en la integración de Inteligencia Artificial en México, lo que limita ganancias en eficiencia, productividad y planeación de redes críticas.
El rezago fue dimensionado durante el Foro “México Inteligente-La adopción de Inteligencia Artificial en tres sectores estratégicos”, organizado por Centro México Digital, donde Salma Jalife, fundadora y presidenta del Centro México Digital (CMD), presentó tres estudios sectoriales que analizan cuantitativamente el estado actual, el retorno económico y los retos estructurales de la adopción de la tecnología.
La presentación destacó que el sector de suministro de electricidad, agua y gas registra solo 5.7% de adopción de IA, frente al sector de medios y telecomunicaciones, que lidera entre los tres sectores analizados con 18.7% de sus empresas utilizando IA, más del doble del promedio nacional de 8%, seguido de Servicios Financieros y de Seguros con 8.4% de adopción activa.
Dentro de este sector la asimetría es extrema. Mientras los grandes operadores de generación eléctrica concentran casi la totalidad del uso de modelos predictivos, los organismos operadores de agua municipales y locales registran un porcentaje de adopción cercano al 0%. La industria eléctrica adopta la IA siete veces más que el sector hídrico, a pesar de compartir retos operativos similares.
De acuerdo con el análisis, gran parte de los modelos de analítica de datos y automatización que ya operan con éxito en la gestión de la red eléctrica nacional pueden y deben ser ‘trasladados’ para resolver la gestión y optimización del agua en México.
“La IA ya está transformando la capacidad productiva de las empresas mexicanas, lo que refleja su nivel de competitividad frente al resto del mundo”, aseguró Jalife.
La especialista expuso que es necesario medir los efectos de esta herramienta en cada industria y consideró que su implementación puede detonar nuevas fuentes de empleo. Por otro lado, solo el 8% de las empresas en el país con 10 o más empleados utilizan IA, lo que limita el potencial de aumento en producción bruta y salarios asociado a esta tecnología.
“El país se ubica aún en una fase temprana frente al 20% de promedio en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE)”, añadió.
A nivel nacional, el análisis de Centro México Digital basado en datos del Censo Económico del INEGI demostró que la adopción de IA presenta retornos tangibles. Cada incremento de 10 puntos porcentuales en la tasa de adopción sectorial se asocia con un +5.2% en la producción bruta empresarial y con un +3.8% en las remuneraciones. Además, la incorporación está asociada con un incremento de hasta 45.8% en la productividad bruto-sectorial en los entornos corporativos clave.
El dato que más alarmó a los expertos no fue la distancia frente a potencias globales, sino la profunda disparidad interna. Empresas del mismo sector, bajo las mismas reglas y mercados en México, operan con niveles de digitalización radicalmente diferentes, creando un entorno de competencia desequilibrado.
Las empresas de los tres sectores analizados en este foro concentran el 87% de la producción nacional y representan el 75.3% del empleo formal en México, por lo que cualquier movimiento en su adopción tecnológica impacta de forma masiva a la economía general.
El estudio identifica seis frenos estructurales para la IA, destacando la falta de bases digitales, la escasez de casos de éxito y la brecha en capital humano. Para acelerar su adopción, los expertos propusieron 10 palancas que incluyen el desarrollo masivo de talento, mecanismos de financiamiento para pequeñas y medianas empresas (pymes) y el fortalecimiento de la infraestructura.

Un modelo regulatorio de IA
“Estamos en condiciones de construir un modelo mexicano de Inteligencia Artificial acorde con las características del país”, afirmó Rolando Zapata Bello, senador y presidente de la Comisión de Inteligencia Artificial del Senado.
En su participación, el legislador sostuvo que esta tecnología representa una ventana de oportunidad para México, aunque también implica riesgos que deben mitigarse con una regulación pertinente. Explicó que, si bien hoy hay amplia literatura y marcos de referencia sobre IA, la mayoría es de origen extranjero, por lo que generar evidencia local es clave para el trabajo legislativo.
En ese sentido, informó que el Senado alista una regulación para el uso responsable de la herramienta, que sea flexible ante su evolución constante y equilibrada para no frenar la innovación ni las inversiones.
Finalmente, el foro concluyó con un llamado a acelerar la infraestructura digital y generar marcos regulatorios basados en esta evidencia para evitar que los beneficios se concentren únicamente en las organizaciones más grandes.
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