Aun cuando las importaciones de gas natural desde Estados Unidos se incrementarán en el próximo año, en un escenario de insuficiente producción doméstica, se impone la necesidad de impulsar los proyectos de almacenamiento subterráneo, pero la incertidumbre regulatoria prevalece ante la falta de claridad con respecto a la planeación vinculante en el sector energético.
De acuerdo con un reciente análisis de Natural Gas Intelligence (NGI), en 2026 las importaciones de gas de Estados Unidos mediante ductos aumentarán a niveles históricos, al tiempo que la demanda crecerá dejando rezagada la producción nacional.
Las importaciones podrían llegar este año a los 7.642 mil millones de pies cúbicos por día, 0.971 mil millones por arriba de los 6.671 mil millones de 2025, según citó cifras recientes de la consultora Wood Mackenzie. Esto significaría un incremento de 14.5 por ciento entre ambos ejercicios.
Las predicciones de la consulta, además, apuntan a importaciones por 9 mil millones de pies cúbicos diarios para 2029.
La nota de NGI, firmada por Christopher Lenton, también retomó a la transportadora de gas Kinder Morgan, que abastece a México desde los campos del Sur de Texas y Arizona, que espera que la demanda mexicana por importaciones aumente por arriba de los mil millones de pies cúbicos al final de la década.
Esta demanda por el energético, consideró el estudio, estará representada mayoritariamente por el sector eléctrico.
Según el documento, NGI confía en que el gasoducto marino Puerta al Sureste de la canadiense TC Energía, con capacidad de 1.3 mil millones de pies cúbicos y concluido en 2025, podrá crear oportunidades para el Sur-Sureste del país, una zona altamente deficiente de gas.
A esto agregó la entrada en operación prevista para este año de la Fase 1 de la terminal para la re-exportación de gas natural licuado Energía Costa Azul (ECA) ubicada en Ensenada, Baja California, propiedad de Sempra.
“Comenzará la construcción de algunos gasoductos recientemente anunciados, destinados a la generación y cogeneración de energía, para llegar a nuevos consumidores y atender cuellos de botella”, comentó David Madero, director de la consultora Simplificado Punto SC.
Balance negativo
Respecto a la demanda de gas natural, NGI expuso que las actividades extractivas, conocidas como upstream, no lograrán mejorar el desbalance entre oferta y demanda.
“La posibilidad de un aumento en la producción nacional es incierta. Pemex no ha logrado convencer al sector privado para que invierta en contratos de desarrollo mixto, algunos de ellos relacionados con gas natural en campos terrestres como Ixachi, Bakte y Cuervito”, citó a Arturo Carranza, director de AKZA Consultores.
Cabe recordar que el gobierno de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, introdujo en la nueva regulación del sector energético la figura de los proyectos de desarrollo mixtos, con participación estatal y privada.
Sobre ello, Carranza recordó que Pemex esperaba que estos proyectos sumaran 600 millones de pies cúbicos diarios (mmpcd) a su producción, mientras que Wood Mackenzie pronosticó que la producción de gas seco de México, es decir, el gas que llega al mercado nacional, disminuiría ligeramente a 2.299 mil millones de pies cúbicos diarios en 2026, de los 2.302 millones de 2025.
Almacenamiento y planeación vinculante
Respecto a la posibilidad de ampliar la capacidad de almacenamiento de gas natural mediante el uso de yacimientos vacíos, NGI recordó que en la más reciente consulta pública celebrada por el Centro Nacional de Control de Gas Natural (Cenagas) en septiembre pasado, la mayoría de los participantes expresaron “una vez más” la necesidad de almacenamiento del energético.
Los empresarios y comerciantes del gas que se pronunciaron por el almacenamiento subterráneo recordaron el corte de las importaciones por ducto derivadas de la tormenta Uri de febrero de 2022 que afectó, entre otros, la generación y abasto de energía eléctrica en varios estados de México.
Los representantes de la industria expresaron un interés conjunto por 5.4 mil millones de pies cúbicos diarios de gas en almacenamiento.
Sin embargo, un tema que agrega incertidumbre es la planeación vinculante de proyectos energéticos.
“Desconocemos la planificación vinculante para el gas natural. Desconocemos si tendremos almacenamiento o en qué marco se podría desarrollar. Sin almacenamiento, el riesgo de interrupciones del suministro sigue siendo alto”, advirtió Rosanety Barrios, experta en el sector energético.
Y es que en 2024, México tuvo inventarios de gas natural para menos de 2.4 días, en contraste con Estados Unidos que alcanzó los 107 días, refirió NGI.
Por último, para Madero, la discusión sobre la posibilidad de lanzar un proyecto de almacenamiento subterráneo de gas, incluyendo sus objetivos y costos que puedan trasladarse a los consumidores, continuará en 2026.
“Pero su construcción, si se aprueba, empezaría en 2027”, estimó.
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