El fenómeno del huachicol en México no ha desaparecido.
Por el contrario, ha evolucionado y adoptado nuevas formas que hoy representan un desafío complejo para el sector energético y para las finanzas públicas.
Un nuevo análisis del Dr. Francisco J. Barnés de Castro, excomisionado de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), examina cómo ha cambiado el robo de hidrocarburos en México durante los últimos diez años y cuáles son sus impactos económicos.
El estudio, titulado “La evolución de las diferentes versiones de huachicol en México en los últimos diez años”, muestra que el fenómeno ya no se limita al robo de combustibles en ductos.
En los últimos años han surgido nuevas modalidades como:
- el contrabando de combustibles,
- el llamado huachicol fiscal,
- y esquemas de importación ilegal que evaden impuestos.
Estas prácticas no solo afectan directamente a Pemex, sino que también distorsionan el funcionamiento del mercado de combustibles en el país.
De acuerdo con el análisis, en 2025 las pérdidas para Pemex por el robo de crudo y combustibles se estiman en 56 mil millones de pesos, mientras que la pérdida de ingresos para el Gobierno Federal se calcula en 67 mil millones de pesos.
En conjunto, el impacto económico del robo y el contrabando de combustibles alcanza aproximadamente 123 mil millones de pesos, una cifra comparable con el presupuesto anual de varias áreas estratégicas del gobierno federal.
El estudio también documenta cómo el contrabando de combustibles a gran escala comenzó a intensificarse a partir de 2019 y cómo este fenómeno ha llegado a afectar de manera significativa el mercado de diésel y gasolina en México.
Comprender esta evolución resulta fundamental para dimensionar uno de los problemas estructurales más relevantes del sector energético mexicano.
En la siguiente presentación se explica cómo el huachicol evolucionó en México, cuáles son sus nuevas modalidades y cuánto cuesta realmente al país.
Consulta la presentación completa del análisis del Dr. Francisco J. Barnés de Castro
Las opiniones vertidas en la sección «Plumas al Debate» son responsabilidad exclusiva de quienes las emiten y no representan necesariamente la posición de Energía a Debate, su línea editorial ni la del Consejo Editorial, así como tampoco de Perceptia21 Energía. Energía a Debate es un espacio informativo y de opinión plural sobre los temas relativos al sector energético, abarcando sus distintos subsectores, políticas públicas, regulación, transparencia y rendición de cuentas, con la finalidad de contribuir a la construcción de una ciudadanía informada en asuntos energéticos.
Transporte y Logística
Tecnología e Innovación
Sustentabilidad
Responsabilidad Social
Crisis Climática
Pobreza Energética
Revista

Infografías
















