Ante la prioridad de alcanzar la soberanía energética y frente a la alta dependencia de las importaciones de gas natural desde Estados Unidos para la generación eléctrica, el gobierno federal está explorando nuevas técnicas para aumentar la producción del energético mediante la explotación de campos no convencionales, pero sin comprometer los objetivos ambientales.
Esta mañana, la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, refirió que en la actualidad México enfrenta el desafío energético de que el 75 por ciento del gas que consume el país proviene del sur de Texas, Estados Unidos, insumo esencial para la generación eléctrica y para las actividades industriales.
Por ello, se pronunció por el aprovechamiento de los recursos de yacimientos no convencionales, cuya explotación está asociada a la técnica de la fractura hidráulica, conocida como fracking, pero aclaró que no hay una decisión definitiva sobre adoptar dicha técnica, de manera que aún este tema está en “análisis científico”.
La empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) tiene planeado aumentar la producción de gas natural a 5 mil millones de pies cúbicos por día (mmmpcd) en promedio, de 3 mil 500 millones actuales, al aprovechar los yacimientos no convencionales, ahora conocidos como de baja permeabilidad.
Al cierre del año pasado, México importaba unos 8 mmmpcd, según cifras de Pemex. Víctor Rodríguez Padilla, director de la empresa, alertó que el país ha llegado a importar incluso hasta 90 por ciento del gas que necesita.
Sin embargo, si bien el directivo reconoce la importancia de aprovechar los vastos recursos con los que cuenta el país en yacimientos de baja permeabilidad, ha rechazado que se vaya a utilizar el fracking para extraer el gas.
Combustóleo, de salida
En su conferencia de prensa de esta mañana, Sheinbaum Pardo urgió en la necesidad de aumentar la producción doméstica del gas y, entre uno de los argumentos, refirió que la intención es utilizar cada vez menos el combustóleo.
Al respecto, aseguró que al final de su sexenio, este combustible prácticamente va a salir de la matriz energética del país, con la intención de reducir las emisiones y mejorar la eficiencia energética, pero sin comprometer la calidad y confiabilidad del suministro eléctrico.
En este mismo sentido, cabe recordar que el gobierno de la presidenta Sheinbaum estableció como meta alcanzar para 2030 un 38 por ciento de la generación eléctrica total del país a partir de fuentes renovables, principalmente solar y eólica.
Para 2024, México tenía el compromiso internacional de alcanzar 35 por ciento, pero no lo logró.
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