En el periodo 2018-2025, el presupuesto para el ramo energético del gobierno federal aumentó 1,647.5 por ciento, lo que significó el de mayor crecimiento de toda la Administración Pública Federal (APF).
En 2018, la Cuenta de la Hacienda Pública Federal (CHPF) indicaba un monto por 5,695 millones de pesos (mmdp) para el ramo de Energía, el cual aumentó a 138,307.4 mmdp que aparecen en los Criterios Generales de Política Económica (CGPE) para el ejercicio 2025.
Pero, de acuerdo con un estudio del Centro de Investigación Económica y Presupuestal (CIEP), entre 2019 y 2025, el ramo energético se contrajo.
“Si el comparativo se hace entre 2019 y 2025, se observa que Infraestructura, Comunicaciones y Transportes aumenta 61.0 por ciento y Seguridad y Protección Ciudadana en 56.3 por ciento, pero Trabajo y Previsión Social se contrae 23.1 por ciento, al igual que Energía en 19.1 por ciento. El resto de los Ramos (dieciocho) observaría caídas en sus presupuestos”, explicó el Centro.
Las empresas públicas de energía, en específico, vieron caer sus presupuestos en ambos comparativos, según evidenció el CIEP.
Entre 2018 y 2025, Petróleos Mexicanos (Pemex) tuvo un decremento de 11.2 por ciento y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) de 12 por ciento, en tanto que de 2019 a 2025 estos porcentajes fueron de menos 8.5 y menos 13.4 por ciento, respectivamente.
Y entre los que menos presupuesto tuvieron de toda la Administración Pública Federal (APF), además de Pemex y CFE, se encuentran Gobernación con 92.2 por ciento, la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) con 87.1 por ciento por igual, y Turismo con 86.9 por ciento, mostró el Centro.
Austeridad republicana selectiva
En el informe “Presupuesto 2018 vs. 2025. Ganadores y perdedores”, el CIEP aseguró que en el periodo estudiado el aumento en el gasto programable en clasificación administrativa fue de 30.8 por ciento.
Salvo los que se mostró como los que mayores recursos tuvieron asignados, la mayoría de los ramos tuvo decrementos presupuestales en los dos periodos.
“La contracción en el presupuesto de la mayor parte de las dependencias de la APF nos indica que las medidas de austeridad se lleven a cabo de forma selectiva, lo que pone en riesgo la entrega de bienes y servicios públicos de calidad a la población”, concluyó el Centro.
El CIEP recordó que desde 2023 había advertido que la dinámica que el gobierno federal estaba imprimiendo en el gasto en 2024 conduciría a un ajuste fiscal de las finanzas públicas en 2025.
Apuntó que aunque dicho ajuste se está materializando, desde la administración federal anterior se observan recortes selectivos al gasto público en distintas dependencias de la APF y organismos y poderes autónomos.
“Esta austeridad selectiva aunado al hecho de que, en años recientes se alcanzaron niveles históricamente elevados de gasto y deuda pública, ponen en duda el concepto de austeridad utilizado por las autoridades”, sentenció.

(Fuente: CIEP)