Ante la salida de empresas extranjeras de México por un repliegue hacia sus regiones de origen, el sector financiero está a la expectativa de quiénes ocuparán los espacios en el país para dar continuidad al desarrollo del sector energético.
“Estamos esperando para ver quiénes serán los que van a ocupar ese espacio”, comentó Paul Centeno, Advisor de Alom Infraestructura, al término del desayuno ejecutivo organizado esta semana por Elevation IDEAS.
El especialista financiero comentó que en los últimos 20 años en México se han realizado inversiones de lo que llamó “clásicas utilities” europeas y americanas; esto es, proyectos energéticos de gran escala como centrales de generación eléctrica e infraestructura asociada.
Sin embargo, ante la demanda “muy potente” por inversiones en energía para cubrir el consumo esperado por parte de los centros de datos en Estados Unidos, o por la reconversión del sistema energético en Europa, las compañías se están replegando a sus zonas de origen, explicó.
“Muchas de esas empresas tienen un costo de oportunidad de capital de volver a replegarse a sus territorios, como es el caso de Iberdrola que se replegó a hacer redes de transmisión, por ejemplo, en Europa y en Reino Unido”, añadió Centeno.
Cabe recordar que Iberdrola México, filial de la española Iberdrola, en 2023 vendió en un primer momento 87 por ciento de sus activos y de su negocio en nuestro país al fondo de inversiones Mexico Infrastructure Partners ((MIT) con financiamiento público del Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin), una operación que canceló inversiones en energía renovable por 150 mil millones de euros para el periodo 2020-2030.
Posteriormente, vendió el resto de su infraestructura a la también española en México Cox por 4 mil millones de dólares.
De los recursos de la primera venta, que superaban los 6 mil millones de dólares, Iberdrola esperaba destinar al menos la mitad a proyectos renovables en Estados Unidos. Este plan también se cayó, debido al cambio en las políticas energéticas orientadas hacia los hidrocarburos impuestas por el presidente Donald Trump.
Por ello, Ignacio Sánchez Galán, CEO global de Iberdrola, anunció el año pasado que la empresa redirigiría las inversiones hacia proyectos de transmisión eléctrica en Reino Unido y otras partes de Europa.
Ante lo anterior, en conversación con Energía a Debate, Paul Centeno recordó que ya se empieza a ver la llegada de nuevos jugadores, como el caso del gigante inversionista Black Rock y la mexicana Grupo México.
Apenas en abril pasado, Grupo México anunció que su División de Infraestructura firmó un acuerdo por medio del cual se combinan sus activos de generación de energía con la empresa generadora de energía Saavi Energía, propiedad de Global Infrastructure Partners, la cual es a su vez parte de Black Rock.
Esta operación integra 14 centrales de generación que suman 4 mil 500 megawatts (MW) de potencia, además de contemplar una cartera de otros proyectos por 5 mil MW más.
Proyectos mixtos y el diablo en los detalles
Al preguntar su opinión sobre la atractividad del nuevo esquema de los contratos mixtos para proyectos de energía impulsados por la actual administración federal, Paul Centeno comentó que potencialmente representan una oportunidad para atraer nuevo capital extranjero.
“Confiamos en que, como fue en el caso de Grupo México, haya mucho espacio para jugadores locales que puedan tomar partido en este nuevo mercado”, expuso.
Sin embargo, dejó ver que aún quedan puntos por precisar en el nuevo esquema.
“El diablo está en los detalles y todavía falta depurar un poco; pero sí, potencialmente la propuesta del gobierno es muy atractiva, anclada por un contrato de largo plazo de 25 años de la propia CFE [Comisión Federal de Electricidad]”, aseguró.
Lo mismo en el segmento de la transmisión eléctrica, el especialista consideró como positiva la propuesta de que la iniciativa privada podría participar en proyectos relacionados con este rubro.
Igualmente en abril pasado, Rogelio García Castillo, gerente de Finanzas de CFE Capital, el brazo financiero de la CFE, expuso la posibilidad de que capitales privados particpen en el desarrollo de infraestructura de transmisión eléctrica, un elemento considerado como un “cuello de botella” para atraer inversiones destinadas a impulsar el aparato productivo del país.
“Necesitamos todas las manos para expandir y ampliar el sistema de transmisión y que eso deje de ser un cuello de botella para la inversión en data centers, por ejemplo, o de parques industriales que hoy quieren invertir pero ven la energía como un riesgo”, consieró Centeno.
Transporte y Logística
Tecnología e Innovación
Sustentabilidad
Responsabilidad Social
Crisis Climática
Pobreza Energética
Revista

Infografías
















