La gestión de Emilia Calleja Alor al frente de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) recibió el visto bueno de Moody’s. La calificadora internacional afirmó que la estatal posee la solvencia necesaria para ejecutar su estrategia de inversión de este sexenio, la cual contempla un presupuesto de 30,000 millones de pesos.
Si bien la agencia reconoció la destreza de la CFE para administrar riesgos, advirtió que su fuerte dependencia del gas natural estadounidense sigue siendo una limitante para su perfil crediticio.
Según las estimaciones de Moody’s, aproximadamente el 60% de la electricidad generada por la CFE utiliza este insumo. Dicha situación vulnera los márgenes de operación de la compañía ante las fluctuaciones en el mercado internacional de energéticos.
Muestra de ello es que, apenas esta semana, el gas natural en EE. UU. finalizó con un precio de 3.19 dólares por millón de BTU, lo que representa un repunte del 11.68% frente al periodo previo. Con este avance, el combustible rompió una tendencia de cinco semanas consecutivas a la baja.
Este repunte es reflejo de la inestabilidad generada por el conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán, iniciado la semana pasada.
Desafíos para la CFE
Moody’s identificó dos amenazas críticas para el cumplimiento del plan. La primera consiste en un alza general en los gastos de obra y suministro de equipos —particularmente de turbinas de gas ante su alta demanda mundial—, lo que podría afectar las métricas crediticias, aunque de manera controlada.
El segundo punto de presión radica en un potencial incremento en los precios del gas, sumado a posibles demoras en los proyectos de infraestructura. Esta combinación podría comprometer “gravemente” la liquidez inmediata de la empresa.
Lo anterior se debe a que el traslado de estos costos operativos a los recibos de luz no es inmediato, lo que suele mermar el flujo de caja en el corto plazo.
Pese a este panorama, Moody’s subrayó que la CFE blindó sus arcas mediante la adquisición anticipada de coberturas financieras en septiembre pasado. Este mecanismo protege el costo del 43% del gas natural requerido, mitigando la exposición que la empresa sufrió en crisis previas, como la ocurrida en 2021.
Finalmente, la calificadora reiteró que el grado crediticio de la CFE descansa en el respaldo total del Gobierno de México.
“Esta previsión de apoyo gubernamental extraordinario permite que la calificación de la empresa se mantenga cuatro niveles por encima de su perfil financiero intrínseco. Esto compensa la presión generada por el endeudamiento previsto para costear el 80% de su ambicioso plan de expansión”, concluyó la agencia.
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