En el marco del Día Meteorológico Mundial, la Asociación Mexicana de Hidrógeno y Transformación Energética hace un llamado urgente a fortalecer la transición energética ante la evidencia científica que confirma una aceleración sostenida del cambio climático, con impactos directos en la estabilidad económica y energética global.
De acuerdo con el Reporte Estado del Clima Global 2025, elaborado por la Organización Mundial de Meteorología, el año 2025 se consolida como uno de los más cálidos jamás registrados, con un incremento de +1.43 °C respecto a los niveles preindustriales, lo que confirma una tendencia persistente de calentamiento global.
El informe destaca que las concentraciones de gases de efecto invernadero han alcanzado niveles históricos, con el CO₂ en 423.9 partes por millón (ppm), el nivel más alto en al menos dos millones de años. Este fenómeno es el principal impulsor del cambio climático y evidencia la urgencia de transformar los sistemas energéticos a nivel global.
Asimismo, el desequilibrio energético del planeta se encuentra en máximos históricos, lo que indica que la Tierra continúa acumulando calor a un ritmo acelerado. En este contexto, los océanos han absorbido aproximadamente el 91 % del exceso de calor, alcanzando niveles récord de calentamiento que inciden directamente en la intensificación de fenómenos meteorológicos extremos.
El reporte también advierte sobre la aceleración en el aumento del nivel del mar, así como una pérdida significativa de glaciares y hielo marino, cuyos peores registros se concentran en la última década, reflejando el impacto acumulado del calentamiento global.
Implicaciones para el sector energético
Estos hallazgos representan riesgos crecientes para el sector energético, con efectos directos en la planeación, operación e inversión:
- Mayor vulnerabilidad de la infraestructura energética frente a eventos extremos como olas de calor, inundaciones y tormentas.
- Incremento en la demanda eléctrica, particularmente por necesidades de enfriamiento, lo que presiona la capacidad de los sistemas eléctricos.
- Estrés hídrico creciente, que afecta tanto la generación hidroeléctrica como procesos industriales clave.
- Mayor volatilidad en la generación de energías renovables, derivada de cambios en patrones de viento, precipitación y temperatura.
En este contexto, Israel Hurtado, presidente de la Asociación subraya la importancia de acelerar la adopción de tecnologías limpias, como el hidrógeno verde, que contribuyan a la descarbonización, resiliencia y diversificación de la matriz energética.
“La evidencia científica es contundente: el cambio climático ya no es un riesgo futuro, es una realidad presente que está redefiniendo la forma en que producimos y consumimos energía.
“La transición energética no solo es una agenda ambiental, sino una prioridad económica y estratégica para garantizar seguridad energética y competitividad”, destacó Hurtado.
El hidrógeno limpio representa una oportunidad histórica para México de posicionarse como líder en la nueva economía energética, siempre que actuemos con visión y urgencia, concluyó.
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