Estimado lector, saludándolos desde Londres, pero en juntas virtuales constantes con empresas texanas, ya que es un estado muy singular en EE. UU. sobre el tema energético. Texas genera 39,899 MW de energía eólica cada año gracias a sus 176 proyectos eólicos, lo que convierte a la entidad en líder en cuanto a capacidad eólica instalada, TODOS PROPIEDAD DE LA INICIATIVA PRIVADA, según la American Wind Energy Association. Asimismo, ocupa el sexto lugar del país en cuanto a capacidad solar instalada, generando 4,165.75 MW anuales, según la Solar Energy Industries Association.
La energía renovable se ha convertido en una importante herramienta de desarrollo económico para Texas en esta última década. La industria de las energías renovables sigue atrayendo inversiones de todos los sectores, que incluyen fabricantes, proveedores de tecnología y empresas que se han comprometido a utilizar energía eólica y solar para sus operaciones. Además de la conciencia de una gran parte de la población.
Los usuarios pueden buscar por código postal, autoridad local o punto de suministro de la red eléctrica y pasar de resúmenes generales a información técnica detallada sobre limitaciones, inversiones planificadas y capacidad de red disponible.
“Texas se sitúa en un lugar ideal para liderar la transición hacia la energía avanzada. De los confines más lejanos de Panhandle hasta las llanuras costeras del sur de Texas, este estado cuenta con infinitas fuentes de energía eólica y solar que ya se están aprovechando para abastecer a nuestra economía y población cada vez mayores.”
– Jeff Clark, presidente de la Advanced Power Alliance.
Estados Unidos es la mayor economía del mundo, un país estable con muy poco riesgo financiero, político y comercial para las empresas, a pesar de la creciente polarización política y social. La última actualización del índice de competitividad global, en 2023, sitúa a Estados Unidos entre los 5 países más competitivos del mundo, aunque relegado a un segundo puesto en favor de Singapur. Según el Bureau of Economic Analysis (BEA), el 87,9% del valor añadido del PIB en 2021 fue aportado por el sector privado y el 12,1% restante por el gobierno. En términos de distribución sectorial del PIB, el sector servicios representa más del 80% del PIB del país. Por otro lado, el porcentaje industrial respecto al PIB total del país, se ubica en entorno de 12%. De igual modo, a pesar de las limitantes normativas impuestas por la actual administración federal, la producción industrial ha logrado recuperarse tras ciertos años de la pandemia, alcanzando valores cercanos al 5%. Sin embargo, se espera que este repunte se reduzca y se estabilice en valores cercanos al 4%.
En cuanto a las turbinas offshore, la tendencia dominante en el sector es, también, la de aumentar la capacidad para reducir los costos de los proyectos. Todos los principales OEMs siguen compitiendo para ofrecer una capacidad de generación cada vez mayor en respuesta a la demanda del mercado. El aumento de la capacidad nominal de los aerogeneradores en EE.UU. ha sido uno de los principales motores de la reducción de los costos de la energía eólica marina. La capacidad media de las turbinas eólicas marinas instaladas en 2021 fue de 7.4 MW, ligeramente inferior a los 7.6 MW de 2023, pero una pequeña desviación de la tendencia más amplia, que se espera que sea al alza. El diámetro medio del rotor en 2025 fue de 158 m, con una altura media de torre de 108 m, la perspectiva de ver los costos desde un inicio hasta el funcionamiento sería bien aprovechada para la región de Norteamérica con un tratado de libre comercio que parece que cada día no volverá a ser como siempre se le ha conocido: “libre comercio”.

Gráfica. Capacidad media de la turbina, altura del buje y diámetro del rotor en implantaciones offshore EE.UU. (MW, m, 2000-2025, elaborado por US DEPARTAMENT ENERGY.
Estados Unidos se presenta como el décimo país con mayor consumo energético per cápita. Es destacable también que es el segundo a nivel global con mayores emisiones de CO2 per cápita, si bien se han reducido en 2024. Respecto a los precios de la energía, se pueden apreciar fuertes subidas, especialmente en el precio de la gasolina, llegando casi a duplicarse el valor del galón en menos de dos años. Esto se debe principalmente a la crisis energética provocada por los conflictos geopolíticos en diferentes partes del planeta. En lo que a la electricidad se refiere, países como Irán, Qatar o Arabia Saudí disfrutan de algunos de los precios más bajos con valores de kWh por debajo de los 0.05 USD. Sin embargo, otros países europeos más afectados por el conflicto, como Dinamarca o Alemania, poseen precios de kWh superiores a 0.45 USD. Por consiguiente, a pesar de que la situación energética en Estados Unidos ha empeorado notablemente, no alcanza situaciones tan críticas como en el caso de los países europeos.
El plan también refleja la creciente presión sobre las redes de distribución, ya que los proyectos de construcción de viviendas, los centros de datos, la industria baja en carbono y los proyectos de energías renovables compiten por el acceso a la capacidad de la red, un tema preponderante de la competencia entre empresas privadas y gobiernos estatales por dar beneficios a sus entidades, lo que nos lleva a una pregunta: ¿Es adecuado que el tema energético sea federal o debería cambiar para ser un tema estatal?
En línea con la tendencia en toda América, en EE.UU. hay un número significativo de turbinas con una capacidad inferior a 3 MW. De esta forma, la mayor parte de las turbinas instaladas desde 2000 hasta 2022 se sitúan entre 1 y 3 MW de capacidad. Dicha tendencia sigue cambiando hasta el año en turno, estando previsto para 2027 que la totalidad de turbinas se encuentren en un rango de capacidad nominal entre 4 y 8 MW. De esta forma, se espera que las turbinas de mayor tamaño se instalen en América (y EE.UU. como mercado principal), donde más del 90% serán superiores a los 6 MW, muy por delante de Europa (menos del 75%) y Asia (menos del 20%).

Gráfica sobre Evolución de la potencia nominal de turbinas eólicas onshore por parte de Global Economics
En varias juntas y foros me preguntan sobre la fortaleza del estado texano para crear una plataforma para el crecimiento de futuro, por no decir ACTUAL, en sectores como la construcción residencial, el desarrollo comercial y los centros de datos.
EE.UU. en el panorama mundial
El consumo mundial de energía repuntó en 2021 con un crecimiento del 5%, tras un descenso del 4.5% en 2020, en un contexto de pandemia mundial. Este repunte está 3 puntos por encima de la media del 2% anual del período 2010-2019. En términos absolutos, el consumo energético mundial de 2021 se sitúa por encima de los niveles de 2019. El consumo de energía aumentó en la mayoría de los países, +5,2% en China (tras un +2,2% en 2020), +4,7% en India (tras un -5,6% en 2020), +4,7% en Estados Unidos (tras una caída del -8,6% en 2020), +9% en Rusia (tras un -4% en 2020) y +4,5% en la UE (tras un -6,8% en 2020). EE.UU. se sitúa en segunda posición en el ranking mundial en el consumo de energía, con unos niveles relativamente estables desde 2010, solo por detrás de China (aunque distanciándose más cada año por el rápido crecimiento del país asiático) y muy por delante de India (aunque la distancia se recorta), Rusia y Japón.
Se busca imitar en otras entidades el soporte del estado texano hacia EE. UU. sin total éxito, ya que la desregularización de su mercado eléctrico desde hace varios años ha facilitado la competencia y el rápido despliegue de infraestructura renovable, impulsado también por créditos fiscales federales. Un ejemplo claro es que en este estado fronterizo se consume más electricidad que en algunos países enteros. Según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), Texas produce casi 500 teravatios-hora (TWh) de electricidad al año, alrededor del 80 % proviene de combustibles fósiles, y el resto de fuentes renovables.
“La desregularización de su mercado eléctrico desde hace varios años ha facilitado la competencia y el rápido despliegue de infraestructura renovable, impulsado también por créditos fiscales federales”.
El gigante norteamericano divide su sector en las siguientes regiones para poder entenderla un poco mejor:
La región de Nueva Inglaterra, que comprende seis estados: Connecticut, Rhode Island, Massachusetts, Vermont, New Hampshire y Maine. Las principales industrias de esta región son la maquinaria eléctrica, los textiles, la maquinaria, el cuero, los metales fabricados y otros tipos de industrias.
La región de Nueva York y el Atlántico Medio: Esta región se extiende desde Nueva York, a los estados del Atlántico Medio como Nueva Jersey, Pensilvania, Maryland y Delaware. La industria de esta zona está dominada por la producción de acero.
Región del noreste: Está formada por estados como Indiana, Illinois, Ohio, Michigan y Wisconsin. Destaca por la industria de automoción, con implantaciones de los principales OEMs americanos e internacionales.
La región industrial del sur: Se trata de lugares como Mississippi, Luisiana, Tennessee, Georgia, Florida, Alabama, Oklahoma y Texas. El principal producto industrial es el textil, la alimentación y las bebidas, el tabaco, los muebles, la petroquímica, la aviación y la química pesada.
La región occidental: Comprende los estados de Wyoming, Utah, Colorado, Nevada y Arizona. Las industrias cárnicas, la metalurgia y la maquinaria y aplicaciones mecánicas son características de este hub industrial.
La Región de la Costa del Pacífico: Son los estados de Washington, Oregón y California, donde destaca la producción de maquinaria y aplicaciones mecánicas, así como la industria electrónica.

Gráfica. Mapa de hubs industriales de EE.UU. (fuente: Elaboración propia a partir de la información de US Department of Energy.
El consumo mundial de energía continúa en franco crecimiento en 2026 con un alza del 5%, tras un descenso en tiempos de la pandemia y con el tema de la volatilidad de los precios del petróleo a nivel global. Este repunte está 3 puntos por encima de la media del 2% anual del período 2018-2022. En términos absolutos, el consumo energético mundial de 2021 se sitúa por encima de los niveles de 2023. El consumo de energía aumentó en la mayoría de los países, +5,4% en China (tras un +2,2% en 2024), +4,7% en India (tras un -5,6% en 2024), +4,7% en Estados Unidos (tras una caída del -8,6% en 2022), +9% en Rusia (tras un -4% en 2023) y +4,5% en la UE (tras un -6,8% en 2024). EE.UU. se sitúa en segunda posición en el ranking mundial en el consumo de energía, con unos niveles relativamente estables desde 2010, solo por detrás de China (aunque distanciándose más cada año por el rápido crecimiento del país asiático) y muy por delante de India (aunque la distancia se recorta), Rusia y Japón. México sigue manteniendo una tendencia en aumento sobre consumo energético, sin embargo con muchos estancamiento de generación e inversión y con un desajuste financiero cada vez más grande, lo que lleva a una simple pregunta para cada persona en su hogar: ¿Se puede vivir sin energía? Saque cuentas en cada actividad que realiza durante el día.
¿Qué entidad federativa en México podría rechazar que la industria de energía renovable, en particular la eólica y la solar, emplearan a decenas de miles de personas como en Texas? Además, los proyectos de energía renovable a menudo aportan beneficios económicos a las comunidades rurales en forma de pagos de arrendamiento de tierras, ingresos fiscales e inversiones locales, algo que en el país azteca vamos muy atrás con IDEAS ARCAICAS COMO SOBERANIA ENERGÉTICA.
Un ejemplo claro es el estado de la estrella solitaria, ya que pocos lugares son lo suficientemente afortunados como para tener un sol y unos vientos continuos que permitan que uno de los dos recursos compense las pausas del otro. Las regulaciones en pro de inversión y empleo generalizado para darle un PIB tan enorme a esta entidad estatal, está perfectamente estudiado para aprovechar la fuerza de la energía renovable durante todo el año con inversiones millonarias por más inverosímil que parezca por parte de la industria petrolera.
Bibliografía:
- EIU: https://country.eiu.com/AllCountries.aspx
- Fitch: https://www.fitchratings.com/
- Department of Treasury: https://home.treasury.gov/
- World Bank: https://data.worldbank.org/
- FMI: https://www.imf.org/es/Home
- BLS: https://www.bls.gov/regions/subjects/average-energy-prices.htm
- US Department of Energy: https://www.energy.gov/
- US Energy Office: https://www.usa.gov/federal-agencies/u-s-department-of-energy
- Globaldata: https://www.globaldata.com/
- DAI: https://www.dai.com/our-work/solutions/environment-solutions/energy
- Reuters: https://www.reuters.com/
- BOEM: https://www.boem.gov/
- WindPowerMonthly: https://www.windpowermonthly.com/
- IbisWorld: https://www.ibisworld.com/
- USITC: https://www.usitc.gov/
- VisualCapitalist: https://www.visualcapitalist.com/
- Enerdata: https://www.enerdata.net/
- The Global Economy: https://www.theglobaleconomy.com/
- US Energy Information Administration: https://www.eia.gov/
- NREL: https://www.nrel.gov/
- WoodMckenzie: https://www.woodmac.com/
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