Un estudio de Ostrum advierte que la electricidad solo representa una quinta parte de las emisiones, pero es necesario atacar la reducción del consumo de combustibles fósiles.
En el mundo, la generación de electricidad con energía limpia, que incluye la renovable y la nuclear, alcanzaron un récord de 42.6% del total en 2025, y por primera vez en la historia de la electricidad, la energía solar y eólica a nivel mundial superaron la generación con carbón, señala Philippe Waechter, Economista en Jefe de Ostrum.
Además, el incremento de la demanda de electricidad de 2025 fue cubierta gracias a la electricidad renovable, pero existe una paradoja: el resto de las actividades humanas siguen incrementando sus emisiones, debido a la predominancia de los combustibles fósiles.
Ostrum señala que la electricidad solo representa cerca del 20% del consumo final de energía. Poco menos que el 25% en Europa y Estados Unidos, casi 30% en China, y mucho menos en el resto del mundo.
“Celebrar la descarbonización de la generación eléctrica solo aborda una quinta parte del problema”, comentó el especialista.
Además, los datos publicados el 30 de junio por el Instituto de Energía son contundentes: los combustibles fósiles, que incluyen el petróleo, gas y carbón, todavía representaron 86.2% del consumo primario global de energía en 2025.
Mientras tanto, la energía nuclear, solar, eólica hidroeléctrica y biomasa, apenas representa 15% del total.
“En transporte, industria y construcción: y dondequiera que no llegue la electricidad, los combustibles fósiles tienen dominio. Y ahí, la descarbonización librará una larga batalla”, advierte el especialista.
Entre 1965 y la actualidad, los combustibles fósiles representaban 97.4% del mercado energético global, y en la actualidad, a 60 años de distancia, solo se ha reducido 11 puntos porcentuales.
“A este ritmo, los combustibles fósiles seguirán imperando, a menos que aceptemos un escenario de desaceleración energética sostenida”, dijo.
Para transitar a la neutralidad en carbono, el planeta requiere transitar a una cobertura eléctrica de más del 50% del consumo final de energía.
“Es decir, más que duplicar la participación de electricidad, y simultáneamente descarbonizarla por completo. La inversión reciente es un paso en la dirección correcta, pero es por mucho insuficiente respecto a lo que se necesita, y el 2050 está a la vuelta de la esquina”, comentó.
En este sentido, la ecuación resulta todavía más complicada, pues requiere inversiones masivas, que a su vez aumenta más con la demanda de centros de datos, pues un ejemplo de ello es que Estados Unidos eleva su consumo de electricidad ante el desarrollo de esta industria, y esto es solo el principio.
“Nuestra convicción: el mercado de la energía en todas sus formas seguirá siendo la clave del crecimiento y desarrollo en los años por venir”, dice el Economista en Jefe de Ostrum.
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