La digitalización de los pagos en gasolinerías deberá implementarse de manera gradual y considerar las distintas condiciones en que opera cada una, expuso la Asociación Mexicana de Proveedores de Estaciones de Servicio (AMPES).
“La eventual transición hacia medios de pago digitales y electrónicos en las estaciones de servicio representa una transformación relevante para el sector gasolinero mexicano que deberá acompañarse de infraestructura, conectividad, seguridad y un proceso gradual que considere las distintas condiciones bajo las cuales operan las estaciones en el país”, aseguró en un posicionamiento.
La Asociación bajo la presidencia de Ricardo Quiroz Hernández se refiere a la iniciativa de Ley de Economía Digital que promueve actualmente el gobierno federal para avanzar gradualmente en la reducción del uso de efectivo en algunos sectores económicos considerados como estratégicos, comenzando por las gasolineras y los pagos de peaje en carreteras.
La AMPES consideró que la digitalización representa una oportunidad para modernizar la operación de las estaciones, facilitar la conciliación de operaciones y fortalecer la trazabilidad de las transacciones, pero insistió en que este proceso debe ser por etapas.
“Al tratarse de un cambio paulatino, esta modernización puede avanzar de manera híbrida: ampliando la aceptación de medios electrónicos y, al mismo tiempo, incorporando tecnología para que el efectivo que todavía se recibe también se gestione con controles, registro y trazabilidad”, propuso.
Infraestructura y conectividad
La Asociación subrayó que la transición de un modelo con una participación todavía relevante del efectivo hacia uno basado principalmente en medios electrónicos requiere considerar un ecosistema integral de soluciones y actores dentro de las estaciones de servicio. La operación cotidiana demanda herramientas capaces de funcionar de manera continua, segura y articulada con sus sistemas administrativos, fiscales y de control.
Al respecto, explicó que entre los elementos que deberán considerarse se encuentran la disponibilidad y redundancia de conectividad; terminales y dispositivos de cobro; integración con sistemas de punto de venta y controles volumétricos; mecanismos de respaldo ante fallas de internet o energía; ciberseguridad; conciliación de operaciones; capacitación del personal y alternativas que permitan atender a consumidores con distintos niveles de acceso a servicios financieros.
Especial mención hizo sobre las diferencias entre estaciones ubicadas en grandes zonas metropolitanas y aquellas que operan en comunidades rurales o regiones donde la conectividad puede ser más limitada.
“De acuerdo con información presentada por autoridades federales, 98.45 por ciento de las estaciones del país se encuentra en zonas con cobertura garantizada de internet, aunque permanecen establecimientos donde será necesario reforzarla”, citó.
Por otra parte, la AMPES recordó que el avance hacia los pagos electrónicos no parte de cero y que durante 2026 se han impulsado medidas para reducir los costos asociados con las operaciones digitales en estaciones de servicio.
“El Gobierno federal, la banca y empresas emisoras de vales acordaron disminuir temporalmente las comisiones aplicables a diferentes medios de pago, con vigencia del 1 de mayo al 31 de octubre”, dijo al respecto.
“Para AMPES, mantener costos competitivos será uno de los factores relevantes para que la digitalización resulte viable tanto para consumidores como para empresarios gasolineros, particularmente porque cada operación electrónica involucra infraestructura, servicios financieros, comunicaciones y sistemas tecnológicos”, añadió.
¿Y si algo falla?
La Asociación también se pronunció por la seguridad y la continuidad en el suministro de combustible que no puede suspenderse por fallas en el sistema.
“La AMPES considera igualmente importante que cualquier transición contemple protocolos de contingencia. Una falla de conectividad, energía o procesamiento no debería impedir el suministro de combustible, por lo que será necesario establecer mecanismos alternativos y reglas claras para mantener la continuidad de las operaciones”, recalcó.
Oportunidades para la industria
En su comunicado, la AMPES estimó que la transformación hacia los pagos digitales abre también un espacio para la industria proveedora de las estaciones de servicio.
“AMPES cuenta entre sus empresas asociadas con proveedores de tecnología, software, sistemas de control, automatización, equipos y soluciones especializadas capaces de acompañar a los empresarios gasolineros en los procesos de modernización que requerirá una mayor digitalización de los pagos”, indicó.
Por ello, aseguró que más que sustituir una forma de pago por otra, el desafío consiste en construir un ecosistema que permita que la operación sea segura, sencilla y confiable tanto para el consumidor como para la estación de servicio.
Igualmente, ante lo expuesto, dijo que el diálogo entre autoridades, instituciones financieras, empresarios gasolineros, proveedores tecnológicos y organizaciones sectoriales será fundamental para definir tiempos, estándares y condiciones que permitan realizar esta transición de manera ordenada.
“La digitalización de los pagos debe entenderse como parte de una modernización más amplia de las estaciones de servicio. Desde AMPES queremos contribuir a que esta transición se construya con soluciones seguras, accesibles y adaptadas a las distintas condiciones de operación del sector, aprovechando la experiencia y capacidad tecnológica de nuestras empresas asociadas”, concluyó Quiroz.
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