Pese a los esfuerzos mundiales para impulsar la transición energética, el petróleo se seguirá utilizando en todo el mundo durante el Siglo XXII, estima la petrolera Shell en sus “Escenarios de Seguridad Energética 2026”.
El estudio refiere que el petróleo no va a desaparecer para el año 2100, pero su uso en el siglo XXII se limitará a los petroquímicos y dejará de ser la fuente energética principal.
Sin embargo, el documento señala que la demanda de petróleo se mantendrá robusta por lo menos hasta 2040, pero aproximadamente 40 % de ella dependerá del desarrollo de nuevos campos petroleros.
En dos de los tres escenarios presentados por la petrolera anglo-holandesa, los tres sectores clave para el crecimiento de la demanda de petróleo, es decir, el combustible marítimo, el de aviación y los petroquímicos, se expandirán al menos 50 por ciento en los próximos 25 años.
“Si bien se realizan considerables esfuerzos de transición, el crecimiento general de la demanda en estos tres sectores, así como las limitaciones en la velocidad a la que los combustibles bajos en carbono adecuados alcanzan escala, significan que la demanda neta de petróleo se mantiene sólida en estos sectores. Incluso una eventual disminución en el transporte marítimo de petróleo y gas natural licuado (GNL) se ve compensada por el crecimiento de los envíos de minerales y productos manufacturados”, señala el documento de Shell.
Carrera contrarreloj
Shell recordó que una característica de la producción petrolera es que la producción de los yacimientos disminuye, a veces a pasos muy acelerados.
La tasa promedio de disminución en la producción se ubica entre cinco y seis por ciento anual para los yacimientos actuales.
Mientras tanto, la demanda continua de petróleo requerirá la entrada en funciones de yacimientos nuevos, una carrera contrarreloj que tiene 14 años en cuenta regresiva.
En los escenarios Archipelagos y Surge, elaborados por la petrolera, alrededor del 40 % de la producción de crudo en 2040 provendrá de nuevos yacimientos que actualmente no producen.
“Cuando sea viable, la producción de los yacimientos existentes también se verá reforzada con técnicas mejoradas de recuperación de petróleo, potenciadas por IA”, detalló la empresa.
El escenario Surge requerirá de una nueva producción significativa para satisfacer la demanda mundial, que vendría principalmente de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y de Rusia, quienes seguirán dependiendo de su sustancial base de recursos existente, complementada con la producción de yacimientos nuevos convencionales.
“Para el resto del mundo, habrá una contribución significativa de nueva oferta de fuentes no convencionales, en particular de esquisto en Estados Unidos, que se beneficia de las mejoras en la cadena de suministro impulsadas por Inteligencia Artificial y la optimización de la perforación para reducir costos y liberar nuevos recursos”, señala el documento.
En el escenario Achipelagos, el empuje por la demanda doméstica será menor y traerá campos más pequeños a la producción.
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