Los representantes de la industria química de México, Estados Unidos y Canadá solicitaron a las autoridades de los tres países que impulsen mecanismos que faciliten el intercambio de estos productos durante la revisión del TMEC.
La Asociación Nacional de la Industria Química (ANIQ), en coordinación con el Consejo Americano de Química (ACC) y la Asociación de la Industria Química de Canadá (CIAC) se reunieron en el Día de la Química, donde hicieron tres recomendaciones generales.
La primera de ellas se centra en la facilitación del comercio y modernización aduanera, para reducir costos y tiempos en el intercambio regional.
En segundo lugar, sugirieron impulsar la cooperación y convergencia regulatoria, con marcos más eficientes que impulsen innovación sin comprometer altos estándares de seguridad y protección ambiental.
Finalmente, señalaron que es necesario promover la atracción de inversión en manufactura avanzada, particularmente en productos químicos y derivados donde Norteamérica mantiene ventajas competitivas.
De acuerdo con las asociaciones, estas propuestas pueden incorporarse al TMEC sin necesidad de renegociar el Acuerdo en su totalidad, lo que permitiría avanzar con rapidez en un entorno global cada vez más competitivo.
“Las tres asociaciones concluimos con una clara visión de que el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica provee gran valor a la industria de la región, fortaleciendo no solo su competitividad sino la de muchas de las industrias que abastece. Concluimos el evento convencidos de que nuestro trabajo se debe enfocar en evolucionar y fortalecer en TMEC”, dijo José Carlos Pons, presidente de la ANIQ.
¿Cuál es el peso de la industria?
El líder de la industria química nacional añadió que el TMEC es un pilar del desarrollo industrial en la región con un comercio estimado en 60 mil millones de dólares, el triple del monto que había en 1994, antes de que existiera el tratado.
Subrayó además que 95% de los productos químicos son insumos esenciales para sectores clave como automotriz, electrónica, electrodomésticos y farmacéutico, lo que convierte a la industria en un eje estratégico de competitividad regional.
“En un entorno de alta incertidumbre geopolítica, la revisión del TMEC es una oportunidad única para reforzar la integración regional, modernizar los marcos regulatorios y ofrecer certidumbre de largo plazo a la inversión”, afirmó Pons.
Por su parte, el director general de la ANIQ, Miguel Benedetto, enfatizó que en México la industria química es uno de los tres sectores productivos más relevantes del país, con un comercio exterior superior a 48 mil millones de dólares anuales y más de 800 mil transacciones.
“Para seguir siendo atractivos para la inversión y la innovación, necesitamos preservar un comercio libre de aranceles, reglas de origen que fortalezcan la producción regional y una regulación basada en ciencia y riesgo”, señaló.
La ANIQ reiteró su compromiso de trabajar de manera coordinada con los gobiernos de México, Estados Unidos y Canadá para impulsar una agenda que garantice certidumbre, inversión y crecimiento sostenible para la industria química y para la economía de América del Norte en su conjunto.
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