Los mexicanos consumieron menos energía eléctrica en las horas en que se desarrollaron los cinco partidos de fútbol de la Selección Nacional durante la Copa Mundial de Fútbol 2026, esto en parte gracias a que la mayoría los vio en grupos, salieron a las calles en los llamados “fanfest”, o se reunieron en establecimientos comerciales, además de que los encuentros se celebraron fuera de la hora de mayor demanda estacional.
En el partido inaugural entre los equipos de México y Sudáfrica, por ejemplo, que tuvo lugar el 11 de junio pasado, se esperaba un repunte de la demanda de energía en alrededor de los 5 mil megawatts (MW) adicionales, pero en realidad descendió aproximadamente 1,500 MW con respecto al nivel que presentaba en el momento del inicio del encuentro.
“Pensé que a partir de la 1 de la tarde de ese 11 de junio iba a subir [la demanda]. Y viéndolo, resultó que bajó prácticamente 1,500 megawatts”, compartió Odón de Buen Rodríguez.
En entrevista con Energía a Debate, el experto en eficiencia energética indicó que el nivel de consumo eléctrico fue menor que el pronóstico para ese día realizado por el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace), organismo público que administra el Sistema Eléctrico Nacional (SEN).
De Buen Rodríguez detalló que la demanda había llegado casi a los 46,000 MW, pero al iniciar el partido, bajó a 44,500 MW, alrededor de 1,500 megawatts por debajo.
En un cálculo personal, De Buen había estimado un pico de unos 5 mil MW, al considerar al menos un televisor por cada uno de los 40 millones de hogares en el país.
Partidos fuera de la hora pico
El ex director general de la Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía (Conuee) refirió que, con excepción del partido inaugural, los otros cuatro encuentros se desarrollaron pasada la hora pico promedio nacional, estimada entre las 17 y 18 horas.
“Los partidos no fueron en hora pico, entonces no sumó y no llevó [el consumo] más arriba”, afirmó.
Explicó que en el mes de junio, el pico más alto de la demanda en el Sistema se presenta entre las 5 y 6 de la tarde, cuando regularmente aumenta principalmente por el uso de los aires acondicionados y otros medios para refrescar el ambiente.
Gráficas elaboradas por De Buen muestran que, al inicio del partido México-Sudáfrica a las 13 horas del jueves 11 de junio, justo cuando el consumo comienza a subir, hay un notorio descenso que retoma su ascenso después de las 15 horas que es cuando el encuentro terminó.

(Gráfico elaborado por Odón de Buen Rodríguez)
Los partidos del seleccionado mexicano con Corea del Sur, del jueves 18 del mismo mes; con República Checa del miércoles 24, y con Ecuador del martes 30, los tres a las 19 horas, se celebraron cuando la demanda ya iba en descenso.
México e Inglaterra jugaron el domingo 5 de julio a las 18 horas, un día que, además, presenta usualmente baja demanda eléctrica. Su máximo pico no se alcanzó sino hasta las 23 horas.


(Gráficos elaborados por Odón de Buen Rodríguez)
En opinión de Odón de Buen, el bajo consumo energético en las horas en que participó el equipo mexicano probablemente también esté relacionado con otros factores, como una mucho mayor eficiencia energética de los televisores modernos, el hecho de que la gente regularmente saliera a las calles a ver los partidos en los centros instalados para ello —conocidos como “fanfest”– por los gobiernos locales de las ciudades sede: Monterrey, Guadalajara y Ciudad de México, en coordinación con la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), así como reuniones de familiares y amigos en una sola casa.
Igualmente, un número de mexicanos acudió a restaurantes, bares y otros establecimientos comerciales, la mayoría de los cuales ya cuenta con pantallas de televisión. Si acaso, algunos habrán puesto algunas más para el Mundial 2026.
Redes de distribución, el reto persistente
Odón de Buen recordó particularmente que en el momento de comenzar el partido entre el seleccionado mexicano y el de Corea del Sur, en el estadio BBVA de la ciudad de Monterrey, Nuevo León, se presentó un corte en el servicio eléctrico derivado de la presencia de fuertes lluvias. Esto, por supuesto, abonó a la caída de la demanda.
Además del incoveniente para el juego de fútbol y para los habitantes de distintas partes de la zona metropolitana neoleonesa, el “apagón” mostró que el segmento más vulnerable de la cadena del servicio eléctrico siguen siendo las redes de distribución.
“Los crecimientos de la demanda también se deben al mayor equipamiento de las casas, esto en el caso del aire acondicionado. Es una demanda que ocurre en ciertas horas y, si hace mucho calor, bota los transformadores”, explicó.
Expuso que no son “apagones” generalizados, sino que se presentan en zonas pequeñas en diversas partes del país, pero los casos son muchos.
Acciones de CFE
El día de ayer, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) dirigida por Emilia Calleja Alor informó sobre los resultados del operativo implementado para garantizar el servicio eléctrico en el periodo en que se celebró la Copa Mundial 2026.
Así, dijo que entre el 4 de febrero y el 19 de julio, periodo del operativo, se realizó el mantenimiento y modernización de subestaciones, líneas de transmisión y distribución, transformadores, redes subterráneas y sistemas de fibra óptica.
Igualemente se incrementó la disponibilidad de generación mediante mantenimiento e incorporación de nueva capacidad, para mantener márgenes de reserva operativa superiores a los niveles establecidos como seguros por el Cenace.
Detalló la ejecución de más de 3 mil mejoras en la red eléctrica, la modificación de 15 cruces de líneas para fortalecer la movilidad y conectividad del Área Metropolitana de Monterrey, y la modernización de 81 equipos primarios en 44 subestaciones de Quintana Roo.
Sin embargo, De Buen Rodríguez destacó la importancia de no solo dar mantenimiento a las redes, sino de avanzar para adaptarlas a las nuevas tecnologías, como los techos solares y la electromovilidad, entre otros.
Recordó del mismo modo que en 2018 se presentó la posibilidad de obtener financiamiento para un proyecto mayor liderado por el Instituto de Investigaciones Eléctricas, ahora Instituto Nacional de Electricidad y Energías Limpias (INEEL), para la investigación y desarrollo de las redes inteligentes.
Cabe recordar, no obstante, que por decreto del ex presidente Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), en 2021 se extinguieron más de cien fideicomisos federales, entre ellos, el Fondo Sectorial-CONACYT-Secretaría de Energía-Sustentabilidad Energética, que contaba con recursos para el desarrollo e investigación de unos 19 proyectos en materia de redes eléctricas inteligentes.
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