La estrategia energética de Países Bajos apunta a la sustitución gradual de las energías fósiles por una basada en el hidrógeno, para lo que desarrollan infraestructura de almacenamiento y transporte de este vector energético, aseguró Lennart van der Burg, Program and Business Development Manager de TNO.
Durante la ponencia Hydrogen Carriers y tecnologías. ¿Cuál es mejor para mí?, el directivo de la organización de investigación tecnológica sin fines de lucro, mencionó que Países Bajos basa su estrategia para desarrollar el hidrógeno verde en la generación de energía verde y el transporte del vector.
“Los Países Bajos tienen un gran potencial de energía eólica offshore en el Mar del Norte, con una capacidad actual de 2.5 GW y en 2030 tendremos hasta 21 GW instalados”, dijo el especialista.
Durante el segundo webinar del ciclo Hydrogen Roadmap: The Netherlands and México, organizados por la embajada de Países Bajos en México, Holland House, GreenID y BA2C, Lennart van der Burg aseguró que una parte de esta capacidad se puede utilizar para alimentar los electrolizadores que generan hidrógeno verde.
La segunda parte de la estrategia consiste en el transporte del elemento químico.
“Hoy tenemos cinco áreas industriales en Países Bajos que están conectadas a la red de gas natural. Tenemos el plan de convertir parte de esta red para transportar hidrógeno a estas áreas”, dijo el especialista.
Además, añadió que para el almacenamiento utilizarán cavernas vacías, que se usan actualmente para almacenar gas natural.
Países Bajos también desarrollará una infraestructura de importación e interconexión fronteriza para obtener los insumos necesarios para el desarrollo de su industria del hidrógeno con horizonte a 2030.
Objetivos
El especialista de TNO, aseguró que como parte del Green Deal y el programa de la Unión Europea, Fit For 55, el artículo 22 establece que la industria deberá generar 50 por ciento de su energía a partir del hidrógeno.
Estos documentos también establecen que para 2030, cinco por ciento del combustible de la aviación debe ser sustentable, proporción que deberá aumentar a 20 por ciento cinco años después.
En el apartado del transporte marítimo, el especialista recordó que el objetivo es reducir seis por ciento las emisiones de dióxido de carbono en 2030, proporción que deberá aumentar hasta 26 por ciento en 2040.
En todos estos aspectos, dijo, el hidrógeno jugará un papel preponderante, a través de las celdas de hidrógeno, así como la elaboración de combustibles sintéticos.
“Si vemos la demanda, va a ser muy alta. Necesitamos ver la forma de asegurar el abasto. En Países Bajos y Europa, una parte del hidrógeno será importada y necesitamos generar una cadena de proveduría confiable”, dijo Lennart van der Burg.
Para importar el producto, añadió, en Europa analizan transportar amoniaco y metanol, debido a factores de seguridad, aunque actualmente ya existen terminales listas para transportar amoniaco como la del puerto de Rotterdam, en Países Bajos.
“Una de las barreras más importantes es la seguridad. En Rotterdam ya hay puertos capaces de recibir amoniaco, pero uno de los retos principales es garantizar la seguridad en el transporte”, mencionó.
Otro de los retos es que uno de los costos principales de la electrólisis es la energía que requiere, dijo van der Burg, por lo que entre más barata sea la electricidad, será más viable el hidrógeno.
“Hay que considerar todos los costos del proyecto y no solo de los electrolizadores. Es decir, lo que se tiene que poner alrededor, además de los electrizadores, pero a lo largo del tiempo los costos irán disminuyendo y se incrementará la efectividad de los electrolizadores, por lo que los costos finales serán menores”, comentó.
El especialista añadió que en el futuro habrá electrolizadores que podrán funcionar con agua de mar, por lo que el abasto del líquido para la electrólisis, no será un problema, aunque esta tecnología todavía está en desarrollo.