Petróleos Mexicanos (Pemex) no tiene la capacidad tecnológica suficiente para aprovechar el gas natural de los yacimientos no convencionales, de manera que el gobierno federal evalúa la posibilidad de permitir la participación privada en el desarrollo de estos recursos, expresó la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo.
Esto, dijo, mediante el esquema de los contratos mixtos que ya permite la nueva Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica para el Desarrollo con Bienestar.
Cambio de postura
En su conferencia de prensa de esta mañana, la mandataria federal reconoció un cambio en su postura contra las técnicas de fracturamiento de roca, conocido como “fracking”, para extraer hidrocarburos de yacimientos de baja permeabilidad, también llamados “no convencionales”.
Al respecto, justificó con que esta práctica tiene nuevas formas de extracción más sustentables, comparadas con las técnicas “tradicionales”.
“Son nuevas tecnologías de explotación con menores impactos ambientales que nos abren la posibilidad de utilizar ese gas. Pero, además, la otra, ya lo estamos utilizando, nada más que queda a 100 metros de la frontera”, explicó.
Igualmente, a pregunta expresa, rechazó que esta nueva postura en su gobierno esté relacionada con la reciente visita a Palacio Nacional de ejecutivos del gigante fondo de inversiones Blackrock –que financia, entre otros, grandes proyectos energéticos en el mundo–, realizada esta semana.
El día de ayer, la secretaria de Energía, Luz Elena González Escobar, y el director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, presentaron la estrategia para incrementar la producción nacional de gas natural en la que se contempla la exploración y aprovechamiento de los yacimientos no convencionales.
Lo anterior, ante la caída de la producción en los últimos años y el aumento de las exportaciones provenientes principalmente de Estados Unidos, mismas que representan actualmente 75 por ciento de la demanda nacional.
Cuidado del agua
En su conferencia de hoy, Sheinbaum Pardo prometió que con las nuevas técnicas del fracking que se utilizarán en México no se usará agua potable y volvió a subrayar en la importancia de fortalecer la soberanía nacional.
“¿Vamos a utilizar el agua potable? No. Lo que dijimos ayer es [que] en este mundo, en el que vivimos, México debe garantizar su soberanía”, afirmó.
Recordó que el problema principal del fracturamiento de roca es su uso intensivo de agua a la que se le adiciona una cantidad elevada de productos químicos, los cuales son difíciles de eliminar posteriormente.
Esta agua se inyecta a los pozos para que rompan las piedras y salga el gas natural.
Sin embargo, fiel a su estilo, hizo una comparación con Estados Unidos, país que ha multiplicado exponencialmente su producción de petróleo crudo y de gas natural a partir de los yacimientos no convencionales.
Al respecto, la presidenta dijo que, a diferencia de los modelos utilizado en el país del norte, donde la extracción por medio del fracking puede implicar un alto consumo de agua, en México se buscarán alternativas que minimicen el impacto ambiental.
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