La especialista comenta que el liderazgo femenino debe permear en todos los niveles de las empresas del sector energético
El impulso a la equidad de género debe pasar necesariamente por la transformación estructural de las organizaciones, a través de un proceso que permita que el liderazgo femenino permee en todos los niveles, aseguró Casiopea Ramírez, partner de Fresh Energy.
La experta del sector energético destacó que es notable el avance que existe en los altos niveles de liderazgo en el sector público, como es el caso de la secretaria de Energía, Luz Elena González, así como Emilia Calleja, directora general de la Comisión Federal de Electricidad (CFE); sin embargo, el liderazgo femenino no debe limitarse únicamente a las cabezas y dejar una brecha en los mandos altos y medios.
“No [basta que] solamente pongas cabezas y que dejes todo el hueco en el resto de la estructura, sin mujeres en medio, sino que te asegures que esa paridad y ese liderazgo femenino permea a todos los niveles de las organizaciones”, mencionó.
Casiopea Ramírez mencionó que ampliar la presencia de los liderazgos femeninos es esencial porque aportan diversidad de pensamiento y de resolución.
“Entonces, cuando tú agregas este ingrediente de diversidad, las cosas cambian. Empiezas a ver algunos ángulos que tal vez no te habías dado cuenta o que no tenían el mismo peso para ti. Empiezas a poner perspectivas o atender los problemas desde otras dimensiones que te van a proveer soluciones mucho más integrales y con un mejor impacto, lo cual es particularmente valioso en un sector en transformación”, dijo.
A la diversidad, se suman beneficios como la reducción de rotación de personal, hasta liderazgos que representan mejor a la población, así como incrementos a la rentabilidad.
“La menor rotación de personal no es ninguna tontería, porque uno de los mayores costos que tienen las empresas es su rotación de personal y, sobre todo, en el sector energético, porque está especializado, y que somos al final pocos los que tenemos una larga trayectoria en el sector”, comentó.
“Está demostrado que cuando hay mujeres en el liderazgo, esa rotación de personal tiende a disminuir porque una gran parte de ese personal que renuncia son mujeres que no encuentran el espacio para desarrollarse profesionalmente o que se les cierran las puertas por diversas razones”, aclaró.
El diseño de políticas de desarrollo profesional y dinámicas de liderazgo con perspectiva de género dentro de una empresa permite incrementar la representatividad de las mujeres en sus líderes y en todos los niveles de la organización.
Por otra parte, la especialista de Fresh Energy señaló que es primordial hacer visibles a las líderes femeninas que están dentro de las organizaciones.
“Si tú quieres tener una organización diversa, tienes que mostrar que tienes ese liderazgo diverso. Y si tú quieres retener a ese tipo de personal, entonces tienes que darles elementos para que se identifiquen con ellas y que evidentemente se comprometan con el crecimiento de la empresa y que tengan ganas de seguir creciendo dentro de la empresa”, expuso.
Redes de mentoría fortalecen la equidad
Los programas de mentoría femenina en el sector energético ayudan a que las mujeres en posiciones de liderazgo se acompañen en el crecimiento.
“Algo típico en el sector es que no nos sentimos representadas por los estilos de liderazgo que dominan. Entonces, cuando tú estás desarrollando tu estilo de liderazgo y miras a tu alrededor y no te sientes identificada con los líderes de la organización, tienes un problema, porque los seres humanos normalmente aprendemos por imitación. Entonces, si tú no ves nada que te den ganas de imitar, si no te sientes motivada por el estilo de comunicación, de negociación, de relacionarte con otras personas, tienes un problema para tu desarrollo profesional”, evidenció.

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Agregó que, normalmente, cuando existe un liderazgo diverso es más fácil encontrar a alguien que inspire y con quien uno pueda identificarse, por lo tanto, el proceso se vuelve mucho más sencillo y es “mucho más orgánico”, destacó.
Las redes de mentoría, abundó, son funcionales también para enfrentar los retos propios del sector, como el acoso, la brecha salarial, condiciones como perder promociones laborales por ser mujer/mamá o los micromachismos con los que lidian las mujeres todos los días que se normalizan en ambientes totalmente masculinizados.
“Cuando te das cuenta que no solo te está pasando a ti, es decir, que no es un tema personal, sino que es un tema mucho más estructural y puedes compartir esas experiencias y soluciones sobre el camino que han recorrido otras mujeres, te sirve de experiencia y te da herramientas para enfrentar esas barreras”, consideró.
En suma, comentó, mientras los liderazgos femeninos sean minoría, las redes y los programas de mentoría son herramientas sumamente valiosas para impulsar el desarrollo de las mujeres, sentirse protegidas y potenciar sus habilidades.
Regulación, paso fundamental para la equidad
La especialista de Fresh Energy recordó que existen estimaciones que apuntan a que la equidad de género tardará entre 100 y 160 años en alcanzarse, por lo que para acelerar este proceso es necesario que se impulsen regulaciones conjuntas entre el gobierno y el sector privado.
Ejemplificó que el Congreso de la Unión tiene paridad de género gracias al principio de paridad de nuestra Constitución, que estableció la obligación de que la mitad de las candidaturas fueran para mujeres, por lo que este modelo se debe replicar en todas las industrias.
“Lo que quiere decir eso es que sin regulaciones, sin cuotas, sin acciones afirmativas, sin discriminación positiva, no se va a alcanzar la paridad, no se va a alcanzar la equidad en breve y entonces vamos a seguir arrastrando esta problemática durante generaciones, desaprovechando el talento de la otra mitad de la población”, advirtió.