Garantizar el suministro de minerales críticos a través de producción y procesamiento regionales, además del reforzamiento de la ciberseguridad y la seguridad física en infraestructura, como la energética, son algunos de los puntos que México debería poner en la mesa para la revisión del tratado comercial de América del Norte (TMEC).
De acuerdo con el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), la seguridad económica y la transición energética de América del Norte dependen cada vez más del acceso seguro a minerales críticos.
Por ello, consideró que garantizar el suministro de estos recursos –como el cobre, el aluminio y las llamadas tierras raras– representa un desafío mayor para los países, dada la escasez de reservas comprobadas de algunos minerales y la concentración de la capacidad de procesamiento en países lejanos a la región.
Recordó que la seguridad económica y los esfuerzos de descarbonización de América del Norte requieren fortalecer la cadena de suministro de minerales críticos, considerando las importaciones y exportaciones, así como la producción y el procesamiento regionales.
“La región tiene la ventaja de ser rica en recursos, donde las reservas de México, Estados Unidos y Canadá se complementan entre sí”, aseguró.
Cabe recordar que uno de los minerales considerados críticos es el litio por su importancia en la transición energética global y los esfuerzos de los países por descarbonizar sus economías, principalmente en materia energética y movilidad.
Ninguno de los tres países de la región de América del Norte es productor importante de este mineral. Estados Unidos tiene una producción marginal que representa aproximadamente uno por ciento mundial, muy lejos de los grandes productores, como Australia, Chile y China, seguidos de Argentina, Brasil y Zimbabwe.
Protocolos para las cadenas de suministro
En su propuesta, el IMCO expuso que la revisión del tratado puede servir como punto de partida para el desarrollo de protocolos conjuntos para fortalecer la resiliencia de las cadenas de valor de los minerales críticos para la región.
Al respecto, dijo que estos protocolos podrían integrarse al tratado mediante una carta paralela suscrita por los tres países. Un esfuerzo en estas líneas sería consistente con iniciativas recientes promovidas por Estados Unidos para fortalecer la seguridad de las cadenas de suministro de minerales críticos, como la Critical Minerals Ministerial de 2026, donde participaron tanto México como Canadá, agregó.
En su estudio “¿Qué debería proponer México en la revisión del T-MEC? Cuatro pilares para la competitividad regional de América del Norte”, el Instituto bajo la dirección de Valeria Moy se refirió a la revisión del tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá prevista para el primero de julio próximo, después de seis años de haber entrado en vigor.
“México debe promover una agenda en favor del comercio y la inversión regional enfocada en la modernización del Tratado: inclusión de sectores y tecnologías de vanguardia, reducción de barreras al comercio y simplificación regulatoria”, estimó el organismo.
Igualmente, propuso incorporar disposiciones relacionadas con la resiliencia de las cadenas de valor y el cambio tecnológico, especialmente en semiconductores, minerales críticos e inteligencia artificial.
Proteger la infraestructura física
En su documento, el IMCO expuso que la infraestructura crítica, como las centrales eléctricas, los ductos, los aeropuertos, las telecomunicaciones y los sistemas bancarios, es fundamental para la estabilidad social y económica de cada país.
Sobre ello, consideró que, debido a la geografía y la integración de las cadenas productivas, los riesgos están interconectados: un ciberataque o una interrupción en un puerto o en los sistemas de una aerolínea de un país puede generar efectos significativos en los otros dos, afectando comercio, transporte y suministro de energía.
“La coyuntura actual brinda la oportunidad de establecer protocolos conjuntos, mecanismos de intercambio de información en tiempo real y procedimientos coordinados que aumenten la resiliencia regional frente a amenazas digitales y físicas”, dice su propuesta.
Asimismo, señaló que es posible identificar sectores críticos que requieran evaluación y supervisión para garantizar que no queden expuestos a la influencia o intervención de países con prácticas desleales.
“La primera revisión sexenal del TMEC no solo representa una oportunidad para preservar el instrumento trilateral y eliminar aranceles que afectan a México, sino también para proyectar una agenda ambiciosa de competitividad regional”, resaltó.
Añadió que, al aprovechar las disciplinas existentes aún no plenamente implementadas e impulsar nuevas medidas de cooperación que fortalezcan el comercio, la inversión y la seguridad económica, México puede afirmar su liderazgo en una América del Norte más integrada y resiliente, respondiendo con visión de largo plazo a los cambios económicos, geopolíticos y tecnológicos que configuran el contexto global actual.
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