El despliegue estratégico de fuentes renovables es la clave para que los países reciban un impacto menor en entornos de conflictos internacionales que impliquen al sector de hidrocarburos, señaló la Agencia Internacional de Energías Renovables (Irena, por sus siglas en inglés)
El despliegue de renovables ha permitido que diversos países fortalezcan su capacidad de respuesta frente a la actual inestabilidad de los mercados internacionales.
El organismo internacional que impulsa la adopción de energías renovables destaca que estas tecnologías no solo ofrecen una alternativa limpia, sino que se han convertido en una herramienta esencial para proteger a las economías de las fluctuaciones extremas en los precios de los combustibles fósiles y garantizar la seguridad energética a largo plazo.
La viabilidad de la transición energética se apoya en una reducción drástica de los costos de generación que ha ocurrido en la última década.
Irena señaló que más de 85% de la nueva capacidad renovable resulta más económica que las opciones basadas en carbón o gas.
Esta tendencia se ve respaldada por caídas históricas en los precios de la tecnología solar y eólica, sumadas a una disminución del 93% en el costo del almacenamiento en baterías.
Gracias a estos avances las soluciones que integran generación y almacenamiento ya pueden suministrar energía constante a un precio competitivo, eliminando la dependencia de las importaciones de hidrocarburos en regiones que van desde Europa hasta Asia, abundó el organismo que lidera Francesco La Camera.
El director general de Irena enfatizó la relevancia de este cambio de paradigma al señalar que la crisis actual demuestra claramente la importancia estratégica de las energías renovables como imperativo de seguridad nacional.
Según el directivo, existe una oportunidad única para priorizar acciones que mejoren la estabilidad energética, por lo que insta a los gobiernos a considerar intervenciones urgentes para orientar la inversión hacia la electrificación de los sectores que más energía consumen.
Vulnerabilidad de los sistemas fósiles tradicionales
Irena advierte que el contexto geopolítico actual, especialmente la guerra en Medio Oriente, ha puesto de manifiesto las debilidades estructurales de los sistemas que dependen excesivamente del petróleo y el gas.
Esta vulnerabilidad se traduce en una inflación acelerada y una afectación directa a la actividad económica global, impactando con mayor severidad a las comunidades más desfavorecidas.
Frente a este escenario, el informe propone medidas inmediatas como el fomento de la energía distribuida, la reducción de la demanda mediante campañas públicas y la implementación de tarifas por franjas horarias que permitan a los usuarios optimizar su consumo.
Además, Irena propone acelerar la electrificación del transporte y la instalación de minirredes híbridas en zonas remotas para acelerar la recuperación de la economía.
A mediano y largo plazo, el enfoque debe centrarse en agilizar la burocracia para nuevos proyectos, fortalecer las cadenas de suministro nacionales y adaptar los marcos normativos para atraer inversiones sostenibles.
La integración de la electrificación en la planificación nacional y el apoyo a la industria pesada en su transición hacia fuentes limpias serán fundamentales para desvincular definitivamente el crecimiento económico de la volatilidad de los combustibles fósiles.
Transporte y Logística
Tecnología e Innovación
Sustentabilidad
Responsabilidad Social
Crisis Climática
Pobreza Energética
Revista

Infografías
















