En un mercado impulsado por el crecimiento imparable del comercio electrónico —donde México ya se consolida como el segundo mercado más grande de América Latina—, la eficiencia en el transporte de carga se ha vuelto un factor crítico de competitividad. Ante una volatilidad energética que presiona los márgenes de ganancia, la sustitución del diésel por Gas Natural Vehicular (GNV) emerge como la estrategia más sólida para reducir costos operativos y blindar las finanzas de las empresas logísticas.
El diésel se ha transformado en uno de los mayores dolores de cabeza para el sector. Según estimaciones de la consultora PetroIntelligence, el combustible representa entre el 40% y el 60% de los costos totales de una flota, con un precio promedio que ronda los $27.12 pesos por litro. En contraste, el GNV ofrece una ventaja competitiva: con un costo de $13.50 pesos por metro cúbico, este combustible alternativo genera un ahorro directo e inmediato de aproximadamente 50% en el precio de adquisición.
El impacto real en la operación: Menor costo por kilómetro
Más allá del precio en estación, la verdadera ventaja del GNV se mide en la carretera. Durante el webinar “De la carretera al reporte: análisis real del GNV en el transporte de carga en México” —organizado por ELAM FAW Trucks, NatGas y AzenTec—, se comparó el desempeño de un tractocamión ELAM FAW JH6-430 impulsado por GNV frente a una unidad diésel de configuración equivalente bajo condiciones idénticas de trabajo.
Los resultados demostraron que la transición al GNV y la telemetría no solo reducen el gasto en combustible, sino que optimiza el rendimiento general.
El estudio señala que las unidades a GNV registraron rendimientos de entre 1.41 y 1.90 kilómetros por litro equivalente, logrando ahorros de combustible de hasta un 29% en comparación con el diésel.
El análisis señala que la proyección económica estima un beneficio superior a los $81,000 pesos mensuales, lo que equivale a un ahorro de $977,000 pesos anuales por unidad.
“La verdadera respuesta es cuánto nos cuesta mover nuestra mercancía cada kilómetro. Ese es el indicador que termina impactando la rentabilidad de una operación”, señaló Julio Romero, director comercial de ELAM FAW Trucks.
Telemetría: el complemento para exprimir el potencial del GNV
Si bien el cambio de combustible es el paso definitivo hacia la rentabilidad, el análisis destaca que la tecnología aplicada a la conducción es el catalizador que maximiza estos beneficios. Variables como la velocidad de operación, el control de las revoluciones por minuto (RPM) y los hábitos de manejo pueden generar diferencias de hasta 34% en el rendimiento de las unidades.
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