Es absurdo y desafortunado afirmar que en México la mayoría de las piezas tecnológicas son propiedad de una empresa mexicana. La proveeduría mexicana forma parte de la cadena de una empresa manufacturera extranjera que ensambla sus patentes y diseños tecnológicos, y que ha invertido para crear productos que los mercados de alto consumo requieren, como el de Estados Unidos. Hoy, la guerra tecnológica entre Estados Unidos y China no se debe a un crecimiento propio del país asiático, sino a haber aprovechado la capacidad de comprender, crear, patentar, copiar, imitar y, sobre todo, aplicar lo aprendido en diversos mercados a nivel mundial, convirtiéndose en el principal exportador de tecnología como chips, computadoras, carros eléctricos, aparatos electrónicos y eléctricos, y avanzando en lo que el futuro necesita. Hoy en día, China es una potencia mundial que produce tecnologías propias, mientras que Estados Unidos depende de otros países para poder hacer frente a la no invasión del poder asiático. ¿Qué opciones tiene México para negociar desde una perspectiva tecnológica y de innovación para su principal socio comercial? Los aguacates, verduras, frutas, animales vivos, productos del reino animal, las cervezas y otros productos alimentarios, que son cosechados, embotellados o empaquetados para su envío ...