México atraviesa por un momento crucial para alcanzar las metas climáticas de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), a través de la promoción de inversiones y proyectos a gran escala, pero requiere la creación de una Plataforma de País para alcanzar sus metas, señalaron diversos especialistas durante el foro “Hacia la Plataforma País de inversión para el desarrollo y la acción climática en México: contribución desde la sociedad civil”, organizado por Iniciativa Climática de México (ICM).
A través de un seminario de cuatro fechas, el organismo reúne a expertos internacionales que aportarán su conocimiento para que México pueda retomar las mejores prácticas internacionales, con miras a cumplir con los objetivos establecidos por el país de cara a la mitad del siglo.
Durante el primer día del seminario, los especialistas invitados coincidieron en que la Plataforma de País es uno de los mecanismos más eficientes para ayudar al cumplimiento de las metas climáticas de México.
Hoy el mercado financiero internacional empieza a voltear a los bonos sustentables y los bonos de carbono como una alternativa de financiamiento para impulsar la transición energética.
En este contexto, ICM destaca que fortalecer la coordinación entre actores y canalizar inversiones con más ambición, escala y celeridad se ha vuelto una prioridad estratégica para el país.
En noviembre del año pasado, México presentó ante la Conferencia de las Partes (COP) las Contribuciones Nacionalmente Determinadas 3.0 (NDC, por sus siglas en inglés), que son las más ambiciosas fijadas en la historia del país e incluye metas concretas de reducción de emisiones para 2030 y 2035, definidas desde las prioridades e intereses nacionales de la política energética, y cumplirlas requiere movilizar 13.6 billones de pesos en financiamiento.
Entre las metas, destaca que el sector eléctrico busca alcanzar 45 por ciento de la generación limpia para 2030, lo que implica atraer entre 100 mil y 150 mil millones de pesos anuales en inversión privada.
Sin embargo, ICM advierte que con los flujos actuales, es muy complicado alcanzar esta cifra.
Por tanto, la necesidad de una CP (country platform) que funcione como ventanilla única para la movilización de recursos se vuelve urgente, pues implica el liderazgo del gobierno federal, que permitiría articular actores, reducir la fragmentación institucional y facilitar la construcción de proyectos de inversión alineados con las prioridades nacionales, vinculando la acción climática con objetivos de crecimiento económico, inclusión social y bienestar.
“La acción climática no debe verse como una agenda separada del desarrollo nacional. Para México, una Plataforma de País representa una oportunidad para conectar metas climáticas cada vez más ambiciosas con prioridades nacionales de crecimiento económico, generación de empleo, desarrollo industrial, seguridad hídrica, infraestructura resiliente y reducción de desigualdades. Además, podría complementar instrumentos ya existentes como los bonos soberanos sostenibles, la Taxonomía Sostenible de México y la Estrategia de Movilización de Financiamiento Sostenible, fortaleciendo la coordinación entre instituciones y evitando la duplicación de esfuerzos”, destacó Adrián Fernández Bremauntz, director ejecutivo de ICM.
En este sentido, el CEO de ICM aseguró que el organismo ya publicó documentos guía relacionados con las NDC, la ruta hacia las cero emisiones y la propuesta de la Plataforma de País con el objetivo de adelantar los insumos técnicos para los tomadores de decisiones y así contribuir al diseño de la versión oficial de esta Plataforma en México.
En su participación en el foro, José Luis Samaniego, subsecretario de Desarrollo Sostenible y Economía Circular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), afirmó que, en México, la Plataforma de País debe denominarse Módulo de Inversión Sostenible y tendría que fungir como la “rebanada verde del Plan México” para identificar, priorizar y movilizar inversiones que fortalezcan la estructura productiva, generen bienestar y contribuyan al cumplimiento de la NDC 3.0.
Los especialistas coincidieron en que una Plataforma de País debe ser apropiada y conducida por el propio país. Su diseño debe responder a las prioridades, capacidades y circunstancias nacionales, en lugar de adoptar un modelo definido desde el exterior.
“No existe una Plataforma de País idéntica para todos. Debe estar orientada por las prioridades y el contexto de cada nación, contar con una estructura gubernamental sólida y tener objetivos transformadores claramente definidos. No se trata de financiar pequeñas piezas o una colección de proyectos aislados, sino de coordinar políticas, capacidades e inversiones para impulsar transiciones sistémicas”, explicó Josué Tanaka, integrante del Country Platforms Hub.
Los modelos probados
Durante el foro, los especialistas coincidieron en que no existe un modelo único que se pueda aplicar a todos los países, pero existen avances internacionales de 20 países que ya han anunciado sus plataformas, como Brasil, India, Sudáfrica, Indonesia, Egipto y Vietnam.
Un ejemplo destacado es el caso sudafricano, donde su Plataforma de País fue capaz de movilizar más de 12 mil millones de dólares enfocados en la transición energética justa, a lo que se sumó Brasil, que en menos de un año pudo crear una cartera de proyectos con una inversión superior a 25 mil millones de dólares, a través de la vinculación del financiamiento climático con desarrollo industrial, bioeconomía y transición energética.
La NDC 3.0 es la apuesta climática de México, construida desde sus propias prioridades nacionales. Una Plataforma País es el mecanismo para financiar con recursos coordinados, bajo liderazgo del gobierno y alineados a acelerar la transición energética del país.
Transporte y Logística
Tecnología e Innovación
Sustentabilidad
Responsabilidad Social
Crisis Climática
Pobreza Energética
Revista

Infografías
















