Atera Energy formalizó su desembarco en el mercado mexicano con una apuesta de 500 millones de dólares proyectada a ejecutarse durante los próximos cinco años. La compañía, respaldada por Brookfield y Celsia, centrará este capital en el despliegue de infraestructura de autogeneración y soluciones de eficiencia energética para el sector industrial.
El anuncio ocurre en una coyuntura donde el Plan México contempla inversiones por 740 mil millones de pesos al cierre de la década para incorporar 32 gigawatts de capacidad a la red eléctrica nacional. Este escenario se complementa con la definición de las leyes secundarias de la Reforma a la Ley del Servicio de Energía, las cuales perfilan reglas más claras para la participación privada en esquemas de autoconsumo y generación distribuida.
Durante la presentación del plan de negocios, Luis Felipe Vélez Restrepo, director general de Atera Energy, destacó la trayectoria del grupo en América Latina, con operaciones en Colombia, Panamá, Honduras y Perú. La firma acumula 200 megawatts instalados en proyectos de generación distribuida, una escala que se traduce en ahorros acumulados por 47 millones de dólares en las facturas eléctricas de sus clientes industriales, además de contribuir a la descarbonización de procesos productivos.
Vélez Restrepo enfatizó que la estrategia corporativa busca evitar que la disponibilidad energética actúe como un cuello de botella para las empresas, transformando el suministro en un activo competitivo. Esta visión cobra relevancia ante la presión que el nearshoring ejerce sobre polos manufactureros de entidades como Nuevo León, Coahuila, Guanajuato y Querétaro, donde la capacidad eléctrica disponible se ha vuelto un factor determinante para la atracción y retención de capitales.
Transporte y Logística
Tecnología e Innovación
Sustentabilidad
Responsabilidad Social
Crisis Climática
Pobreza Energética
Revista

Infografías















