La expectativa del sector ante las nuevas reglas que vienen
En marzo de 2025, México cambió las reglas del juego para el sector eléctrico. Se publicaron cuatro leyes aplicables al sector: la Ley de Planeación y Transición Energética, la Ley del Sector Eléctrico, la Ley de la Comisión Nacional de Energía y la Ley de la Empresa Pública del Estado Comisión Federal de Electricidad. Meses después, en octubre de 2025, se publicaron los reglamentos que detallan cómo se aplican estas leyes en la práctica. Con este nuevo marco arrancó también un cambio importante para uno de los segmentos que más ha crecido en los últimos años: la Generación Distribuida, es decir, los paneles solares y otras tecnologías de generación de electricidad a pequeña escala que las personas y las empresas instalan en sus propios techos o instalaciones para producir su propia energía.
Un cambio de fondo: la Generación Distribuida ahora es una figura de Generación
Antes, con la Ley de la Industria Eléctrica, la Generación Distribuida no tenía un lugar claramente definido dentro de la ley; al ser un Generador Exento, podía interpretarse como un Abasto Aislado con algunas excepciones. Con la nueva Ley del Sector Eléctrico esto cambia: la Generación Distribuida se reconoce como una figura de generación, con reglas propias. No es un detalle menor. Le da a este segmento una identidad jurídica clara, lo cual ayuda a dar certeza tanto a las autoridades como a quienes ya usan estos sistemas o piensan instalarlos.
Otro cambio relevante es el aumento del umbral para ser considerada generadora exenta, que pasó de menos de 500 kilowatts (kW) a menos de 700 kW. En términos sencillos, una generadora exenta es aquella que, por ser de un tamaño reducido, no necesita tramitar un permiso de generación ante la Comisión Nacional de Energía (CNE). Con este ajuste, más proyectos —sobre todo de grandes comercios e industrias medianas— pueden generar su propia energía con trámites más simples.
Lo que se espera: las nuevas Disposiciones Administrativas de Carácter General
Con la ley y el reglamento ya publicados, el siguiente paso natural es que la CNE emita las Disposiciones Administrativas de Carácter General (DACG) específicas para la Generación Distribuida. Estas disposiciones son las que bajan a la práctica los detalles operativos: cómo se interconectan los sistemas, qué trámites se siguen y qué límites técnicos aplican, entre otros puntos.
Se espera que estas nuevas DACG incorporen, de forma integral, temas que antes no estaban del todo resueltos. Uno de ellos es el de los Sistemas de Almacenamiento de Energía Eléctrica (baterías) asociados a la Generación Exenta, que permitirían a quienes generan su propia energía guardarla para usarla después, por ejemplo, durante la noche o en un corte de luz. También se espera que se incluya la Generación Distribuida Colectiva, un esquema donde varios usuarios pueden compartir los beneficios de una sola instalación de generación, en lugar de que cada quien tenga que instalar su propio sistema.
Existe además la expectativa, aunque no es un tema cerrado, de que las disposiciones incorporen algún esquema de Generación Distribuida Comunitaria. Esto responde a un tipo de aplicación que ya se observa en la regulación emitida para el autoconsumo, donde comunidades o grupos de usuarios buscan compartir una misma fuente de generación. Incorporar este esquema atendería los principios de justicia energética y ayudaría a reducir la pobreza energética, permitiendo que más personas (incluyendo aquellas en zonas rurales o de menores ingresos) puedan acceder a los beneficios de la energía limpia, y no solo quienes tienen los recursos para instalar un sistema individual.
Un documento robusto, para evitar interpretaciones distintas
Uno de los mayores aprendizajes del marco anterior es que las reglas deben ser lo más claras y precisas posible. Las disposiciones de Generación Distribuida vigentes desde 2017, y un intento de actualización que no llegó a concretarse en 2022 y 2023, dejaron ver algunas áreas de oportunidad: puntos que se prestaban a más de una interpretación, restricciones que en la práctica limitaban su aplicación en zonas rurales o alejadas de las ciudades, y vacíos en temas como el almacenamiento de energía o los esquemas comunitarios y cooperativos.
Por eso, en el sector existe la expectativa de que las nuevas DACG sean un documento robusto, bien planeado y muy preciso, que tome en cuenta esas áreas de oportunidad para evitar, en la medida de lo posible, que se preste a diferentes interpretaciones. Entre más clara sea la regla, menos dudas tendrán los usuarios, los instaladores y las propias autoridades al momento de aplicarla.
Vale la pena destacar que la CNE cuenta con la experiencia técnica y regulatoria acumulada en la materia, lo que representa una garantía de que la expedición de las DACG se realizará de la mejor manera posible, con el rigor técnico y jurídico que el sector requiere.
¿Por qué no se ha publicado todavía?
Algunos actores del sector han señalado que la publicación de estas disposiciones se ha tardado más de lo esperado. Es una observación válida, pero conviene aclarar un punto importante: no existe un plazo legal definido para su publicación. Ni la ley ni el reglamento obligan a la CNE a emitir estas disposiciones en una fecha específica, por lo que hablar de “retraso” responde más a las expectativas del sector que a un incumplimiento de un plazo formal.
A esto se suma que la CNE tiene actualmente una carga de trabajo considerable. Solo en lo que va de 2026 ha publicado disposiciones sobre autoconsumo, sobre sistemas de almacenamiento de energía integrados al Sistema Eléctrico Nacional y sobre cogeneración, además de los formatos y trámites correspondientes a cada una de ellas. Elaborar las DACG de Generación Distribuida requiere, adicionalmente, tomar en cuenta la opinión de distintos sectores (generadores, usuarios, desarrolladores e instaladores, entre otros), lo cual naturalmente toma tiempo si se busca un documento completo y bien fundamentado.
El sector sigue creciendo mientras tanto
Mientras se espera la publicación de las nuevas disposiciones, es importante señalar que la Generación Distribuida en México no se ha detenido. Con las disposiciones vigentes, el sector sigue creciendo a un ritmo superior al 20% anual, impulsado principalmente por la instalación de sistemas solares fotovoltaicos en viviendas, comercios e industrias. Este crecimiento confirma que, más allá de la incertidumbre regulatoria, la demanda de los usuarios por generar su propia energía sigue firme.
“Mientras se espera la publicación de las nuevas disposiciones, es importante señalar que la Generación Distribuida en México no se ha detenido”.
Un compromiso claro con la transición energética
Más allá de los tiempos, se observa en la CNE un compromiso claro con el cumplimiento de los objetivos que las distintas leyes del sector energético establecen. La atención que se está dando a los diferentes actores del sector para construir estas nuevas disposiciones es una señal de que se busca un marco regulatorio sólido y funcional, y no solo una publicación apresurada.
Cuando finalmente se publiquen, estas nuevas DACG deberán seguir impulsando algo que ya es una tendencia consolidada: el crecimiento en la instalación de energías renovables dentro de las propias instalaciones de los usuarios, ya sea en un hogar, un negocio o una fábrica. La claridad y solidez de esta nueva regulación será clave para que este crecimiento continúe de forma ordenada, y para que cada vez más personas y empresas en México puedan sumarse a la generación de su propia energía limpia.
Las opiniones vertidas en la sección «Plumas al Debate» son responsabilidad exclusiva de quienes las emiten y no representan necesariamente la posición de Energía a Debate, su línea editorial ni la del Consejo Editorial, así como tampoco de Perceptia21 Energía. Energía a Debate es un espacio informativo y de opinión plural sobre los temas relativos al sector energético, abarcando sus distintos subsectores, políticas públicas, regulación, transparencia y rendición de cuentas, con la finalidad de contribuir a la construcción de una ciudadanía informada en asuntos energéticos.
Transporte y Logística
Tecnología e Innovación
Sustentabilidad
Responsabilidad Social
Crisis Climática
Pobreza Energética
Revista

Infografías













