Hace unas dos semanas, la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció que ya está listo el estudio sobre el famoso fracking en el que --ya ahora-- están puestas las esperanzas de su administración para reducir las importaciones de gas natural y alcanzar la soberanía en este energético. Ojalá pudiéramos ver el documento esta semana. Ahora, como usted recuerda, el estudio está a cargo del Comité Técnico-Científico, un grupo conformado por académicos e investigadores de diversas instituciones públicas y de enseñanza superior en un amplio abanico de especialidades, todos convocados por el gobierno federal a través de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI) que lleva Rosaura Ruiz Gutiérrez. Y es que se ha sabido que la mandataria ha puesto a Luz Elena González Escobar, secretaria de Energía; a Édgar Amador Zamora, titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público; a Elizabeth Mar Juárez, directora general del Instituto Mexicano del Petróleo (IMP), y ahora a Juan Carlos Carpio Fragoso, director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), entre otros de sus muchachos, para que le piensen bien cómo atraer inversiones y tecnologías extranjeras porque, pues, nuestra petrolera del pueblo ya no tiene ni para pagar por el papel ...