Europa es el continente que más ha tomado en serio la transición energética. En este sentido, la Unión Europea (UE) sigue el llamado trilema energético para avanzar en este proceso. Eso significa procurar que sus ciudadanos cuenten con energía de forma segura, a los costos más bajos posibles y obtenida de la forma más limpia posible.
Hay una serie de condiciones que están llevando al continente a tomar medidas que delinean la transición. Aunque no todas las condiciones son de carácter energético.
Por ejemplo, la prohibición de compra de gas natural ruso unida a la prohibición de la fractura hidráulica obligan a diversificar el origen del gas que adquieren y, al mismo tiempo, disminuir la dependencia de este hidrocarburo. Lo anterior significa diversificar su matriz energética para disminuir la dependencia de un solo factor.
Por eso, la empresa italiana ENI es el principal off-taker (comprador) de gas natural de Vaca Muerta, el gran yacimiento argentino. También Estados Unidos ha desplazado a Rusia como la principal fuente de gas y posiblemente Europa incremente su demanda del gas americano, ya sea desde el propio país o a través de las centrales de licuefacción que están desarrollándose en México. Sin embargo, su propósito de largo plazo es que, para 2050, el consumo de gas sea marginal en su sector eléctrico.
Una de las medidas que acompañan la diversificación es fomentar el uso de lo que podemos llamar energía nativa. Este término refiere a la energía generada in situ, con recursos del propio lugar. Es algo parecido a lo que en México llaman soberanía energética. Aunque, a diferencia de nuestro país, la soberanía de la UE es real.
La búsqueda de la seguridad energética en la zona y de la diversificación de su sector energético lleva a un incremento en el uso de fuentes renovables. Esto va de la mano de la construcción de más interconexiones entre sus sistemas eléctricos para dar seguridad a sus redes. Por ejemplo, reconocen que si España hubiera tenido una mayor integración con el resto de Europa, los efectos del apagón del año pasado habrían sido menores.
El reto de la UE es mayor si contamos con que, a pesar de conformar un gran ente político-administrativo, cada país tiene peculiaridades que lo llevan a conducirse bajo políticas propias. Estas políticas en algún momento pueden chocar. Por ejemplo, mientras Francia es uno de los grandes usuarios y promotores de la energía nucleoeléctrica, su vecino del suroeste, España, tiene una política de cierre de centrales nucleares que amenaza con provocar una crisis como la que se vivió en 2025 por la falta de inercia física en su sistema eléctrico.
En general, la Unión Europea usa una serie de políticas y regulaciones para mejorar las condiciones energéticas de los países que la integran. En conjunto buscan electrificar el sistema energético, generar un mercado de hidrógeno, o digámoslo de nuevo, fomentar e incrementar las interconexiones entre sus sistemas eléctricos.
“La Unión Europea usa una serie de políticas y regulaciones para mejorar las condiciones energéticas de los países que la integran”.
La semana pasada tuve el honor de ser invitado a un viaje de estudio a Bruselas, organizado en el marco de los diálogos climáticos. En ese espacio pude conversar con reguladores, voceros, asesores, tomadores de decisiones, asociaciones y empresarios que están llevando a cabo proyectos desde el gobierno e iniciativa privada para la transición energética.
Cabe señalar que la agenda climática sirve además como un paraguas que termina por cubrir asuntos ambientales, de seguridad energética y más. En las semanas siguientes estaré profundizando en lo que hace Europa, ponerlo en el contexto mexicano, entender lo que podemos hacer, las oportunidades y entender cómo aprender de lo bueno, y también de lo malo, de allá.
Las opiniones vertidas en la sección «Plumas al Debate» son responsabilidad exclusiva de quienes las emiten y no representan necesariamente la posición de Energía a Debate, su línea editorial ni la del Consejo Editorial, así como tampoco de Perceptia21 Energía. Energía a Debate es un espacio informativo y de opinión plural sobre los temas relativos al sector energético, abarcando sus distintos subsectores, políticas públicas, regulación, transparencia y rendición de cuentas, con la finalidad de contribuir a la construcción de una ciudadanía informada en asuntos energéticos.
Transporte y Logística
Tecnología e Innovación
Sustentabilidad
Responsabilidad Social
Crisis Climática
Pobreza Energética
Revista

Infografías















