¿Seguridad energética?
Avanzar hacia la seguridad energética, entendida como la autosuficiencia en combustibles y producción de energía, es razonable y deseable como política y meta de largo plazo. Sin embargo, seguirá siendo una fantasía, en el futuro previsible, la idea del Presidente López Obrador de que Pemex puede y debe producir toda la gasolina que se consume en el país. Sus refinerías no tienen ni tendrán capacidad para ello y el crudo mexicano es muy pesado para optimizar procesos. Tendrían que producir el doble o más de gasolinas, lo cual es inviable sin inversiones estratosféricas. Lo realizable sería avanzar poco a poco, con el apoyo de privados, hacia mercados energéticos funcionales y competitivos, con dominio de Pemex y CFE y con importaciones decrecientes. Los riesgos de desabasto por choques externos se pueden reducir a casi cero mediante coberturas y convenios con proveedores. El problema es que el concepto de seguridad energética de López Obrador va ligado con la reducción de la inversión privada. Las empresas estatales deben hacer casi todo y, por lo que él dijo el domingo, ni siquiera quiere que intervengan contratistas ya en las refinerías. La Secretaría de Energía, Rocío Nahle, afirma que “la seguridad energética está ...